El PBI crece pero la inversión acumuló seis meses de estancamiento
La actividad siguió creciendo durante el tercer trimestre del 2021, con un alza de 4,1%, y redondeará una suba de 10% en el promedio del año. Sin embargo, la inversión cayó 1,2% y lleva seis meses sin mejoras. El consumo, que ahora pasó a traccionar la recuperación, aceleró su alza a una de 2,8%. Las exportaciones subieron 7,3%
La inversión volvió a dar señales negativas y ya lleva 6 meses en virtual estancamiento. Durante el tercer trimestre del año, según datos oficiales, cayó 1,2%, luego de un segudo trimestre en el que había avanzado 1%. Los primeros números del cuarto trimestre, además, no arrancaron bien, según estimaciones privadas, y hubo otra baja en octubre. El PBI sigue mostrando un rebote acelerado pero la inversión es el factor de la demanda agregada que el ministro de Economía, Martín Guzmán, señaló como clave para la continuidad de la recuperación.
La Dirección de Cuentas Nacionales del Indec publicó el Informe de Avance del Nivel de Actividad correspondiente al tercer trimestre del 2021. La buena noticia, ya esperada por los datos que fue adelantando el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) en forma mensual, es que el PBI creció 4,1% sin estacionalidad, respecto al trimestre previo.
Se consolida el crecimiento de la actividad, que terminará con un alza promedio de 10% respecto al año previo, en el que la caída fue de 9,9%. Ahí cabe aclarar que esos números no implican que se haya terminado de recuperar todo lo perdido, como señaló Guzmán en su presentación del Presupuesto 2022, sino que, al ocurrir sobre una base 9,9% menor, el crecimiento debería ser de 11% para terminar de compensar. Lo perdido por lo peor de la pandemia se recuperará a lo largo del 2022, tanto si se da el 4% de crecimiento presupuestado, como si se observa uno de 2,5%, más en línea con las pretensiones del FMI y las proyecciones de la city reflajadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publica el BCRA.
La mala noticia es que la inversión no está levantando cabeza. Si bien fue el factor de la demanda agregada que traccionó el rebote hasta el primer trimestre del 2021, aunque cada vez con un ritmo más moderado, desde el segundo trimestre de este año dejó de crecer. Primero registró un alza de solo 1% (Indec corrigió el 0% que había registrado hace un tres meses) y, luego, en el tercer trimestre, cayó 1,2%, según los números publicados por Cuentas Nacionales.
Fue Guzmán quien le dio alta ponderación al indicador durante la muy comentada y maratónica presentación del Presupuesto 2022 en Diputados, en la tarde del lunes. Y es que, si se observa la comparación interanual, el crecimiento será de alrededor del 30%, frente a un 2020 en el que la inversión se desplomó a niveles históricos, alcanzando durante el segundo trimestre de ese año, en plena Fase 1, niveles de destrucción de capital. Sin embargo, si se deja de lado la comparación del promedio 2021 contra el promedio 2020, y se va observando su trayectoria reciente, se observa una incipiente caída, que ya lleva dos semestres al hilo.
En la presentación, Guzmán señaló: “Hoy la Argentina está viviendo un proceso de fuerte recuperación económica. Este año el PBI crecerá alrededor de 10%. El crecimiento de la inversión para el año 2021 será superior al 30%. Esto es claramente positivo porque no sólo contribuye a la recuperación económica inmediata, sino que implica mayor capacidad de generación de oferta para que esa recuperación económica se pueda sostener en el tiempo”.
El problema no tiene los niveles de incomodidad que se generó en 2020, cuando se llegó a destruir capital en el segundo trimestre, pero sí implica una moderación en el crecimiento de las capacidades productivas. Para el 2022, de todas formas, el Gobierno proyecta un avance de 6,6% en la Formación Bruta de Capital Fijo.
El Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) ya adelantó su dato de octubre para la inversión, una primera señal de cómo fue la continuidad hacia el cuarto trimestre, y lo que se observó fue una contracción de 0,8% respecto a los niveles de septiembre. “La inversión continúa estancada en los niveles de comienzos de 2021”, afirmaron desde ITE-FGA.
Lo que se observa en los factores de la demanda es un cambio de tendencia. Si bien hasta el primer trimestre del 2021 lo que impulsaba era la inversión, con el consumo privado en números negativos, ahora eso se dio vuelta. El gasto de los hogares, de hecho, aceleró su crecimiento trimestral desestacionalizado durante el tercer trimestre y trepó hasta uno de 2,8%, luego de la mejora de 1,1% que se había registrado en el segundo trimestre. Las exportaciones, por su parte, volvieron a crecer 7,3% y ya van tres trimestres al hilo. El consumo público aportó un incremento de 3,4%.
- Com.Ven.Var. %

