El ahorro de dólares sería de USD52.000 millones. Eso, sumando el canje de deuda de ley extranjera, el de ley local y el efecto de la pesificación de las Letes, Lelink y el AF20. El cálculo pertenece a la consultora PxQ, que además destacó que, teniendo en cuenta que el 60% de la deuda ley local está en manos del sector público, el país nunca necesitaría financiamiento por más del 2% del PBI. Eso sí: el cálculo no tiene en cuenta las obligaciones generadas por los vencimientos con el FMI.

En ese sentido, PxQ mostró que la cuestión se complica en los próximos años al mostrar las necesidades financieras incluyendo al FMI. El informe se preguntó: "A diferencia de los acreedores privado el FMI negocia con condicionalidades y Argentina ya anticipó que no aceptará un programa de ajuste fiscal y monetario como el que se implementó en 2018. ¿Habrá margen para un acuerdo “diferente” en el marco de la crisis COVID-19? ¿Será cierto que el FMI cambió o sigue siendo el mismo de siempre? Spoiler-Alert: sigue siendo el mismo de siempre".

De hecho, en 2022 las necesidades de dólares trepan hasta 4,8% del producto y en 2023 hasta 5,5%. 

La consultora de Emmanuel Álvarez Agis explicó que, si Argentina lograra acceder al mercado de capitales a una tasa sostenible, los pagos de intereses no superarían los USD2.500 millones por año. El número representa apenas algo más de un tercio del superávit comercial promedio de los últimos 10 años. Es decir, se trata de una cantidad relativamente accesible. Pero los vencimientos con el FMI se interponen.

Afirmó: "Sin embargo, cuando se observa el perfil completo de compromisos financieros de Argentina aparece la deuda de USD44.000 millones con el FMI. Este monto debe devolverse, en el acuerdo original y ya caído, entre 2021 y 2024 con mayor concentración en 2022 y 2023 (USD17.000 millones y USD18.000 millones, respectivamente). El próximo desafío, por lo tanto, será la negociación con el FMI para extender el vencimiento de los pagos por la deuda con el organismo".

El informe agregó: "Bajo el esquema de vencimientos heredado, los pagos de deuda en moneda extranjera por año entre 2020 y 2030 promediaban el 3% del PBI. Para peor, la tasa promedio que pagaba la deuda argentina en moneda extranjera era de 6,6% lo cual implicaba que aún si se lograba renovar el capital (algo imposible dado que Argentina estaba fuera del mercado) Argentina tenía que pagar USD6.000 millones de intereses por año. Para tomar relevancia de ese guarismo, en los últimos 10 años el superávit comercial promedio fue de USD6.738 millones por año con lo cual queda de manifiesto que no es sostenible pagar USD6.000 millones por año de intereses de deuda pública".