El conflicto entre los trabajadores del Frigorífico Penta, de Quilmes, y sus dueños sigue sin encontrar una vía de salida, tras el segundo encuentro entre las partes y el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, en el marco de la conciliación obligatoria dispuesta por la cartera encabezada por la ministra Mara Ruiz Malec. Según adelantó este medio y tras el reclamo de los trabajadores y la posterior represión policial en la puerta del establecimiento quilmeño, la cartera de Trabajo provincial impulsó una conciliación obligatoria el 28 de abril, que se extenderá hasta la próxima semana.

En una videoconferencia que se desarrolló este jueves, y según pudo reconstruir BAE Negocios, el clima fue de tensión y desde la empresa habrían amenazado con despidos del personal del frigorífico que participó en una de las manifestaciones frente a las instalaciones del frigorífico y que culminó con la intervención de la Policía bonaerense. En este punto las versiones se cruzan y mientras los representantes gremiales exigen la reincorporación de 240 empleados y el cobro de sueldos atrasados, fuentes de la empresa aseguran que la fábrica no puede retomar sus actividades debido al accionar "desleal" de algunos empleados.

En este contexto, desde el Ministerio de Trabajo nacional anunciaron que otorgarán un pago de $10.000 a los trabajadores de Penta y que se extenderá por espacio de tres meses. Esta ayuda se articulará a través de un convenio firmado entre esa dependencia y la Federación del Sindicato de Trabajadores de la Carne (Fesitcara) y el primer pago se efectuará el 29 de mayo. En los fundamentos de este convenio, los gremialistas señalaron que se les adeudan haberes desde el 20 de marzo y tras un relevamiento efectuado por el ministerio nacional de Trabajo, este desembolso alcanzará a un total de 185 trabajadores de la planta frigorífica.