Se sabía que el coronavirus iba a disparar el déficit fiscal y los números publicados esta noche por la Secretaría de Hacienda lo dejaron claro: se multiplicó por nueve el rojo primario de marzo, respecto a lo registrado en el mismo mes del año pasado. Así, el negativo fue de $124.728 millones. El bono a jubilados y AUH, las transferencias para asistir a las provincias y el refuerzo en las asignaciones familiares explicaron la extraordinaria suba del 853% en el rojo primario.

En esa línea, un informe reciente del Grupo SBS destacó: “Recortamos nuestra proyección de déficit primario para este año desde 2,50% del PBI a 3,75% pero advertimos que los riesgos al escenario fiscal siguen sesgados hacia un mayor déficit tanto por la posible extensión de los programas de asistencia como por la incertidumbre asociada al escenario de crecimiento”. 

Además, ya el grueso de los economistas de la city, tal como lo mostró el último REM del BCRA, espera un rojo primario de más de 2% del PBI en el 2020. En rigor, el número proyectado según el promedio de los encuestados fue de $678.000 millones. Y sólo en marzo el rojo fue de $124.728 millones.

Acerca del dato de marzo, desde Hacienda destacaron: “Los efectos del Covid-19 y la reacción de política económica para proteger a los sectores más vulnerables han impactado en el volumen de erogaciones”. En ese sentido, se observó que varios factores de la política de salvataje a la economía tuvieron impacto en el rojo fiscal. Tal fue el caso de las transferencias a las provincias y CABA, que “mostraron un impulso de $16.720 millones (una suba de 324% interanual) debido a los mayores requerimientos de asistencia financiera de las administraciones subnacionales”. 

Y agregaron: “Las prestaciones a la seguridad social crecieron 53% respecto a igual mes de 2019, habiéndose adelantado una porción de los fondos afectados al pago del bono extraordinario por $3.000 para jubilados y pensionados que cobren un solo haber y hasta alcanzar los $18.892”. El número total para esa categoría de gasto fue de $175.074 millones. En términos reales se trató de una suba de 4,6%. Para la AUH se desembolsaron $30.406 millones, una suba nominal de 122% (es decir una extraordinaria suba real de 49,5%)

En la obra pública se observó un ajuste extraordinario, explicado en parte por la cuarentena y la imposibilidad de continuarlas: hubo una caída real de 2,6%, lo que en términos reales implica una contracción de 34,3%, si se toma en cuenta la inflación interanual de 48,4% de marzo.

El fuerte impacto del Covid-19 también se obervó por el lado de los ingresos, que subieron apenas 30,7% nominal interanual (caída de 11,9% en términos reales). Desde Hacienda afirmaron: “Los ingresos totales del SPN crecieron 30,7% i.a. al totalizar unos $341.518 millones en el primer mes afectado parcialmente por el cese de actividades en el marco de la emergencia”.