El efecto de la sequía sobre lo fiscal será de hasta el 0,7% del PBI
La caída en la cosecha gruesa ya viene mostrando su impacto sobre las cuentas públicas y se extenderá a lo largo del 2023, complicando los números y la posibilidad de cumplirle al FMI la meta de rojo primario
El dato del resultado fiscal de febrero reflejará algo de lo que ya mostró la recaudación tributaria del mes, con una baja real importante, principalmente motorizada por la contracción de las retenciones. Para la totalidad del 2023 ese parece ser el nuevo y fundamental problema. Las consultoras privadas remarcan que la meta de un rojo primario de 1,9% del PBI luce incumplible una vez que el agua escasea y la producción del agro encuentra proyecciones que empeoran semana a semana. Para PxQ, la sequía le quitará un 0,3% del PBI al fisco. Para Portfolio Personal Inversiones (PPI), ese número llega hasta 0,7% del PBI. La negativa del Fondo a aflojar la meta, pese al nuevo cisne negro, fue, desde el punto de vista de los analistas, un golpe.
Desde PPI afirmaron: "Los ingresos fiscales se verán deteriorados, con una caída estimada de retenciones de 0,7% del PBI y efectos indirectos complejos de dimensionar. Así, las chances de un gobierno alineado al 1,9% de déficit primario requerido por el FMI disminuyen significativamente, sobre todo ante el mal precedente sentado por la modificación de la meta de reservas".
Desde PxQ, Emmanuel Álvarez Agis, sostuvo: "En nuestra opinión la novedad más relevante es la no modificación de la meta fiscal. No modificar la meta fiscal implica que a pesar del impacto negativo de la sequía sobre la recaudación de derechos de exportación, el objetivo para 2023 sigue siendo un déficit primario de 1,9% del PIB ¿Por qué es esto lo más relevante? Según nuestras estimaciones, la caída de recaudación por retenciones derivadas de la sequía estará en el orden del 0,3% del PIB, o 0,4% si el gobierno sigue la recomendación del FMI, esto es, evitar la utilización de herramientas como el dólar-soja".
- Com.Ven.Var. %

