El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) se desplomó hoy 24,56% a 12,78 dólares el barril, en una jornada marcada de nuevo por los problemas de almacenamiento para el crudo, que no se consume por la caída de la demanda debido a la pandemia del coronavirus (Covid-19).

De esta manera, en la Bolsa de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en junio restaron 4.16 dólares con respecto a la sesión previa del viernes.

El precio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa y para la Argentina, cayó en el mercado de futuros de Londres en 19,97 dólares, 7,03% menos que el viernes último, arrastrado por los problemas de almacenamiento de Estados Unidos.

El desplome de la demanda del petróleo por la crisis del coronavirus está provocando una falta de espacio para acumular excedentes de producción en plantas estadounidenses.

Analistas expresaron preocupación por el hecho de que una de las infraestructuras clave para acumular las extracciones de hidrocarburos no convencionales situada en Cushing (Estados Unidos), están llegando a su límite.

También perjudicó al precio del petróleo el anuncio del mayor fondo de inversión cotizado petrolero del mundo, el United States Oil Fund (USO) que, según Financial Times, decidió desprenderse de sus contratos de futuros del crudo con entrega en junio.

Esa decisión fue anunciada después de que, por primera vez en la historia, el barril de crudo estadounidense intermedio de Texas (WTI) cerrase la semana pasada en negativo, cerrando incluso en USD-35,22. Es decir, por falta de espacio, las productoras necesitaban liberarse del stock acumulado y virtualmente pagaban por deshacerse de él.

Tras el colapso de la demanda, que bajó de 100 millones de barriles por día (bpd) a entre 65 y 70 millones, la capacidad de acopio comenzó a ser insuficiente y los comerciantes recurrieron a buques petroleros en medio del océano para almacenar el crudo con la esperanza de operar con mejores precios en el futuro.

Sin embargo, la recuperación de los precios no llega y el espacio para continuar almacenando los barriles es cada vez más escaso, a pesar incluso del recorte histórico acordado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus socios.

Arabia Saudita y Rusia en marzo habían protagonizado una guerra de precios sin precedentes, acordaron un ajuste de 9,7 millones de barriles por día (bpd) que estaba llamado a equilibrar el mercado.

Pero el acuerdo llegó demasiado tarde y subrogó su éxito a la voluntad de recorte de los países no miembros de la OPEP, muchos de los cuales no detallaron cuál sería su contribución, lo que generó más inquietud en un mercado que ya estaba siendo duramente golpeado por el parón económico y el Covid-19.

Mientras los mercados descartan que los recortes marquen la diferencia y devuelvan la normalidad al barril, prácticamente todas las esperanzas para la recuperación de la demanda están puestas en la mejoría de China y en las reaperturas progresivas de los países más afectados por la crisis del coronavirus, que no serán inmediatas.

El mercado permanece preocupado por la falta de espacio de almacenaje en el principal punto de entrega en Estados Unidos, situado en Cushing (Oklahoma), que algunos expertos sitúan al tope para la última semana de mayo.

El acopio en Oklahoma aumentó 10% la semana pasada y roza ya los 60 millones de barriles, 25 millones por debajo de su capacidad.

A ello se le suma al aumento en unos 15 millones de barriles, hasta los 518.6 millones, de las reservas estadounidenses correspondientes a la semana del 17 de abril, informó la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.

Analistas señalan que el mercado requiere acciones concretas ahora que el problema de almacenamiento ha dejado de ser una cuestión teórica y no está tan lejos.

Inversores temen que los ajustes anunciados por grandes productores como Exxon o Chevron, que han dicho que reducirán su bombeo, no lleguen a tiempo, puesto que además de costar dinero, el cierre de pozos y las parálisis en la actividad también requieren tiempo.

Los contratos de futuros de gasolina con vencimiento en junio, el mes de referencia, restaron algo más de un centavo hasta los 0.64 dólares el galón, y los de gas natural, con vencimiento el mismo mes, subieron más de 7 centavos hasta los 1.819 dólares por cada mil pies cúbicos.