El precio de la soja perdía hoy unos USD10 en el mercado de Chicago y se ubicaba por debajo de los USD500 la tonelada, frente a la mejora climática en regiones productoras de América del Sur, que provocó también bajas en el maíz y el trigo, según reportaron las operadoras locales. En una mirada de largo plazo, los precios vienen anotando una suba notable, lo que genera un doble impacto: por un lado, ilusiona con un ingreso de divisas mayor y, por ende, afecta en las perspectivas de crecimiento de la economía 2020. En cambio, está generando un incremento en los precios internos de los alimentos.

La oleaginosa operaba hoy en USD492,7 la tonelada en la posición marzo. Y cabe destacar que la suba sigue siendo extraordinaria. De hecho, el precio estaba a USD302 diez meses atrás.  Desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCRA) explicaron que las razones de la baja de se deben a que "las lluvias en las áreas de cultivo clave de América del Sur mejoraron las perspectivas de rendimientos". En ese contexto, el aceite de soja se negociaba a USD945,3 la tonelada para marzo, aún muy por encima de los USD680 en abril de 2020.

Por los mismos motivos climáticos los contratos de maíz registraban caídas de USD3,4 y llevaban al precio hasta USD202,9 la tonelada, en la posición marzo. El valor del trigo, por su parte, descendía USD,7 por tonelada, hasta USD237,1 para marzo, es decir, 40% más que cuatro meses atrás, presionado por ventas de fondos, concluyó la BCR.


La notable suba de los precios de las commodities del agro vienen generando un doble efecto sobre la economía local. Por un lado, una fuerte ilusión para el Gobierno por el ingreso de divisas que vislumbra, en un año electoral en el que será necesario que la actividad repunte y tenga el combustible externo para que no haya un agujero externo insalvable. Por otro, y en el debe, incidió negativamente en el precio de los alimentos, que se dispararon con fuerza en diciembre y llevaron a la Canasta Básica Alimentaria (CBA) a una suba de 5,1% en el cierre del año.

El BCRA llega justo de reservas al 2021. Las netas están en torno a los USD5.000 millones o algo por debajo. Si bien en diciembre desaceleró la venta de dólares y en enero se volvió comprador, esa dinámica podría tender a torcerse una vez que, con el consumo traccionando algo más, las importaciones generen un exceso de demanda de divisas. Tener reservas es clave para alinear expectativas, que los exportadores liquiden y los importadores no adelanten compras.

Ahí aparece el espaldarazo de la suba del precio de los granos. Aunque desde la consultora PxQ afirmaron: "El viento de cola de los precios de las materias primas, especialmente de la soja, no es suficiente para garantizar una recuperación sustantiva y sostenible desde el punto de vista de las reservas internacionales".

En cuanto al impacto sobre los precios de los alimentos, los números recientes fueron contundentes: los Productos agropecuarios treparon 7,2% en diciembre, de la mano del boom de los precios internacionales y la devaluación. Y fueron los que más traccionaron a la inflación mayorista. Además, en el año crecieron 54,4%. Por eso, también en diciembre la CBA subió 5,1% y totalizó 45,5% en el 2020. La Canasta Básica Total (CBT), además, subió 4,7% en el último mes del año y 39,1% en 12 meses. Eso llevó a la pobreza a terminar el segundo semestre en 42,4%, según estimaciones privadas.