En el segundo semestre el salario va a recuperar posiciones. El promedio anual volverá a marcar una contracción y será la cuarta consecutiva, luego de las caídas de 2018, 2019 y 2020. Pero, en comparación con diciembre, la expectativa es que el año termine con una mejora y eso marca un cambio respecto a los años previos. Para Ecolatina, el efecto electoral permitirá una mejora de 3,5% durante la segunda mitad del año. 

Cabe destacar que, en lo que va medido por el Indec del 2021, es decir entre diciembre y abril, la caída del salario real fue de 0,7%. Según Ecolatina, en la segunda mitad del año, el impulso electoral generará un incremento punta a punta de 3,5%, que más que compensará lo perdido durante el primer semestre. 

La consultora afirmó al respecto: "Proyectamos que el salario real de los trabajadores registrados crecería 3,5% en la segunda mitad del año, comparado con la primera parte de 2021. De esta forma, más que se revertiría la caída del primer semestre logrando que los salarios les ganen a los precios por primera vez desde 2017. No obstante, la recuperación de los próximos meses no alcanzaría para cambiar el resultado del promedio anual, un número más relevante que la comparación punta a punta, donde se verificaría una caída de 2,5% interanual. De cara a 2022, las claves serán las condicionalidades del acuerdo con el FMI y la corrección cambiaria pos-electoral: 2021 se encamina a ser el cuarto año seguido de caída del salario real, ¿2022 traerá la buena?"

En ese sentido coinciden desde la consultora LCG. El salario recuperará posiciones durante la segunda mitad del año. Incluso habrá un cambio de tendencia al mirar los salarios de diciembre del 2021 con los del mismo mes del 2020 y se observará una mejora. La contracción, sin embargo, persistirá al comparar promedio contra promedio.

LCG señaló: "Un sendero de inflación más bajo, el cierre de paritarias 2021 y la eventual reapertura de las mismas (que incluso el Gobierno está fomentando) seguramente derivarán en una mejora del poder adquisitivo de los salarios, concentrado principalmente en el segmento formal de la economía. En este contexto no descartamos que, parados a diciembre, el promedio de los salarios pueda reflejar una mejora en términos reales, aunque partiendo de salarios muy deprimidos, la recomposición prevista para la segunda mitad del año todavía implicará una caída al comparar con el promedio 2020, la que proyectamos en torno al 3% interanual real".

La suba del salario, junto con la estrategia de pisar el dólar y las tarifas, en un intento de aminorar las presiones inflacionarias, sumado al incremento del crédito, son clásicos de los años electorales, para incentivar al consumo y a la actividad económica. En el caso del salario, arranca desde niveles muy bajos.

En ese sentido, desde Ecolatina reseñaron: "Ante el imposible cumplimiento de la meta de inflación anual (29%), el gobierno comenzó a validar negociaciones del orden del 40%, tanto en el sector público, con los trabajadores del Congreso y PAMI como casos testigo, como privado, con Camioneros como primer ejemplo. En la misma línea, más explícita que implícitamente se invita a una reapertura de las negociaciones que ya quedaron desfasadas, y la actualización de la paritaria de los trabajadores bancarios marcó el camino en este sentido. En este escenario, una vez más, los salarios formales les sacarán ventaja a informales".

Y agregaron: "En términos de demanda, esta configuración de las recomposiciones alentará la recuperación de la demanda de bienes no básicos y servicios, los consumos de los deciles mejor ubicados. En números, los tres deciles más altos destinan casi un 75% de sus ingresos a compras “no indispensables”. En cambio, al bajar en la pirámide y analizar al 30% más pobre, se verifica que este porcentaje está cerca del 40%. En consecuencia, es probable que las ventas de estos rubros, las más golpeadas durante el año pasado, empiecen a recuperarse en la segunda mitad del año, vacunas y caída de contagios y restricciones mediante".