El saldo comercial cayó un 44% durante el primer trimestre

Según el Indec, el resultado entre las exportaciones y las importaciones fue de USD1394 millones frente a los 2530 millones del mismo período del año pasado. Este guarismo complica el objetivo de acumular reservas vía el saldo comercial. Las importaciones de energía crecieron más del 190%

El saldo comercial de marzo fue de USD279 millones, una caída del 66% en relación a febrero. También descendió en la comparación interanual, ya que en el mismo mes de 2021 se había registrado un saldo de 400 millones. Durante el primer trimestre de 2022, el resultado entre las exportaciones y las importaciones fue de USD1394 millones frente a los 2530 millones del mismo período del año pasado, una merma del 44%.

La consultora Abeceb había proyectado, al principio del año, una merma del saldo comercial del 20% para todo 2021, mientras que LCG lo había hecho por arriba del 40%. Según las expectativas de mercado relevadas por el BCRA, se proyectaba un saldo comercial de USD12.000 millones, guarismo que parece quedar cada vez más lejos. El contexto internacional no parece contribuir al objetivo del “pleno exportador” trazado por el Gobierno nacional como mecanismo para acumular las reservas pautadas con el FMI y consolidar el crecimiento económico, con derrame incluido.

En marzo, las exportaciones alcanzaron los USD7352 millones y las importaciones fueron de 7073 millones. Con estos resultados, las ventas al exterior crecieron un 28,5% en la comparación interanual, explicadas por una suba del 22,6% en los precios y del 4,9% en las cantidades. En términos desestacionalizados, cayeron un 4,7%.

Por su parte, las compras del exterior se incrementaron un 33,0% en relación al mismo mes del año pasado, como consecuencia de una suba de 16,7% en las cantidades y de 13,7% en los precios. De manera desestacionalizada, las importaciones aumentaron un 2,3%.

Lo que viene salvando la balanza comercial son los precios de los bienes exportables más que las cantidades. “Si hubiesen prevalecido los valores del mismo mes del año anterior, el saldo comercial habría arrojado un déficit de 223 millones de dólares”, aclaró el informe Intercambio Comercial Argentino difundido ayer por el INDEC.

Una de las espadas de Damocles para la balanza comercial de este año será el precio de la energía, parámetro que también pega de lleno en las metas fijadas con el FMI en términos reducción de subsidios.

“El costo de las mayores importaciones de energía está impactando desfavorablemente en el saldo de balanza comercial. Las discusiones sobre el aumento del barril criollo y las previsibles restricciones a las exportaciones de petróleo Escalante para compensar el impacto de mayores importaciones de gasoil es muy ilustrativo. Esta situación presenta un dilema, un eventual racionamiento programado versus aumentos de precios y mayores importaciones”, sostuvo Alejandro Vanoli en el último informe de su consultora Synthesis.  

Al comienzo de la guerra entre Rusia y Ucrania, desde el Banco Central sostenían que las exportaciones de cereales y soja permitirían compensar, vía efecto precios, la suba de las importaciones de energía. Sin embargo, para fines de marzo el ministerio de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, daba por hecho que la suba de los precios internacionales de las materias primas no alcanzaría a cubrir las necesidades energéticas.

Los números del primer trimestre parecen confirmar esta tendencia. “Los mayores precios internacionales de exportación no son suficientes para compensar el incremento de demanda de importaciones. Esto presenta una amenaza a futuro para el saldo comercial y también para la meta de acumulación de reservas de este año", sostuvo la consultora ACM.

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