El sector metalúrgico arrancó el 2021 con crecimiento en su nivel de actividad. Sin embargo, el camino de la recuperación se transita a un ritmo lento. La producción metalúrgica acumuló en los primeros dos meses un aumento del 4,1% en términos interanuales, manteniendo variaciones positivas por sexto mes consecutivo. Si bien se lograron superar los niveles de producción que se registraban antes de la pandemia, los índices de este año se mantienen por debajo de 2019.

En este contexto de recuperación atravesada por el interrogante que podría generar una nueva ola de Covid-19, la gran incógnita es descifrar cuál será el devenir de la industria metalúrgica para este año. Si se tienen en cuenta las expectativas de corto plazo, el panorama es alentador, ya que casi la mitad de las empresas del sector prevé un aumento en el nivel de producción para los próximos tres meses, según el relevamiento que se realiza mensualmente desde Adimra.

Si se analizan las perspectivas para el 2021, según un estudio de proyección realizado por el Departamento de Estudios Económicos de Adimra, se plantean dos escenarios sobre los cuales podría estar parado el sector metalúrgico. En primer lugar, se considera un panorama optimista, con un crecimiento del 11,1%, donde se estaría recuperando el nivel de actividad de 2019, teniendo en cuenta que el año pasado cerró con una caída de 10,3%.

Los escenarios posibles

Este contexto contempla por detrás una estabilidad macroeconómica y muy buen desempeño de las principales cadenas de valor (automotriz, construcción y agro). Durante comienzos de este año, algunos de estos sectores registraron un desempeño favorable: el sector automotor acumuló un incremento del 35,3% interanual durante el primer trimestre, mientras que la construcción registró un aumento acumulado del 24,6% durante los primeros dos meses.

En un segundo escenario, con desempeño más moderado de las principales cadenas de valor, se contempla un panorama menos optimista, donde el pronóstico para este año indica un crecimiento del 5%, en cuyo caso no alcanzaría a saldar ni la mitad de lo que se perdió en 2020.

En este cuadro atravesado por los interrogantes de la actividad real, la economía recuperó un instrumento que había estado ausente durante los últimos años: el financiamiento a tasas competitivas. Durante el 2020 se observó una recuperación del crédito pyme, en términos reales, con mucho mayor dinamismo que el crédito total.

A partir de los últimos datos publicados por el BCRA, se observó que el stock de crédito pyme había crecido en enero de 2021 un 74,8% interanual a precios constantes, registrando diez meses de crecimiento consecutivo interanual. Sin embargo, se enciende una señal de alarma al analizar la participación en el stock de crédito por actividad económica, ya que la participación de la industria manufacturera en total de financiaciones ha ido perdiendo peso desde 2018, cuando absorbía el 20,1% del stock de préstamos hasta el 2020, cuando representó el 16,3%.

Crédito para pymes

La dinámica de recuperación en el crédito pymes respondió a múltiples causas: por un lado, a la recuperación de la actividad a partir de la segunda mitad del 2020. Por otro lado, en 2020 se registraron bajas considerables en las tasas de interés bancarias de los instrumentos más usados por las pymes (descuento de cheques, acuerdos en cuenta corriente y préstamos a sola firma). Tendencia que se ha ido revirtiendo lentamente para fin de 2020 y comienzos del 2021 con aumentos graduales. Y por último, a las líneas con acompañamiento del Estado para que las pymes pueden acceder a instrumentos específicos. En este contexto, el desafío es que la política monetaria pueda lograr una estabilidad cambiaria sin comprometer la actividad de las empresas. Asimismo, debe plantearse la necesidad de profundizar la inclusión financiera fortaleciendo los fondos de garantía (nacionales, provinciales, municipales) y las sociedades de garantía recíproca (SGR) para que las empresas puedan tener los avales para concretar sus proyectos.

Hoy, de las más de 600.000 pymes que existen Argentina, solo 20.290 poseen garantías de SGR. Recién estamos dando los pasos del segundo trimestre del año, pero los desafíos de este 2021 requerirán del trabajo y del diálogo permanente entre el sector público, el privado y los trabajadores para consolidar el crecimiento y dar un paso adelante en el camino al desarrollo.

* Economista (UBA) - Departamento de Estudios Económicos de Adimra
** Economista (UBA) - Departamento de Estudios Económicos de Adimra