El uso de maquinaria fabril repuntó pero sigue en niveles bajos

Moderó la baja en julio pero fue del 56% de las instalaciones industriales a nivel país en los primeros 7 meses del 2024

El uso de maquinarias industriales no detuvo su caída durante julio, aunque sí moderó un tanto la magnitud de esa contracción, que se viene prolongando desde comienzos de año, de la mano del escenario recesivo, y que ya llegó a redondear una contracción de 102 puntos entre enero y julio. De esa forma, mientras en ese mismo período del 2023 las fábricas usaban el 66,4% de sus instalaciones, relativamente cerca de un nivel óptimo aunque todavía sin alcanzarlo, en 2024 cayó hasta el 56,2%. Se alejó así un tanto más de los niveles de pleno empleo y quedó con un funcionamiento a media máquina.

En julio ese receso para la mitad de las maquinarias fabriles encontró cierto reparo, ya que la contracción aminoró. Durante el mes, gracias al rebote parcial de la actividad fabril, las industrias operaron al 59,7%, un poco arriba del promedio de lo que va del año. Pero, además, también se achicó la diferencia contra el mismo mes del año pasado, cuando habían trabajado al 65%. La caída así fue de "solo" el 5,3%, un registro por cierto bastante mejor que el de junio, cuando el gap fue más grande: había pasado de 68,6% en aquel mes del 2023 a 54,5% en esta ocasión. Es decir, una baja de 14,1 puntos.

Los números parecen indicar que la actividad económica en general, y la industrial en particular, encontró un cierto piso en julio, aunque está entre signos de pregunta si ese freno a la caída libre (parcial, por cierto, en julio pese al rebote todavía operaba 6,1% por debajo de los niveles de noviembre) se asentará en los datos de agosto o si, por el contrario, retomará la contracción. Los primeros datos adelantados de actividad dan cuenta de números algo mixtos.

El consumo minorista que releva CAME, registró una baja mensual desestacionalizada del 1,6% durante agosto. En ese sentido, el dato es relevante, ya que el entramado fabril necesita de una demanda que dinamice su producción.

Y no lo es menos lo que ocurra con la construcción, otro sector que genera demanda. Aunque viene de cuatro meses de recuperación parcial (y en julio seguía operando 11,5% por debajo de noviembre), lo cierto es que agosto arrojó dos datos negativos: el Índice Construya anotó una baja de 4,3% y los despachos de cemento una caída del 7%, ambos desestacionalizados.

El informe de Utilización de la capacidad instalada en la industria del Indec, correspondiente a julio, remarcó que las principales incidencias negativas que explicaron la caída del uso de maquinarias fabriles se observaron en "las sustancias y productos químicos, la industria metalmecánica excepto automotores y papel y cartón". 

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