El salario de las empresas exportadoras es 30% más alto que en las firmas que sólo venden su producción en el mercado local, según un informe del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) del Ministerio de Desarrollo Productivo.

El documento da cuenta de la diferencia de ingresos percibidos entre trabajadores y trabajadoras de empresas que se orientan a las exportaciones y las dedicadas exclusivamente al mercado interno. “Si bien esta diferencia se puede explicar en parte por el hecho de que estas compañías obtienen ingresos en divisas internacionales, este fenómeno encuentra diversas explicaciones en la teoría económica”, puntualiza el trabajo.

En primer lugar, las firmas exportadoras generalmente poseen una ventaja tecnológica, organizativa o de escala que las vuelve más productivas y es precisamente por eso que sus salarios son, en promedio, mayores. “Penetrar mercados internacionales implica desafíos notorios (conocer marcos regulatorios diferentes a los de Argentina, patrones de consumo distintos, y afrontar exigencias diferentes), de modo que es razonable pensar que sólo puede afrontar ese costo una empresa que ya parte de cierta ventaja inicial”, analiza el documento de la cartera conducida por el ministro Matías Kulfas.

En promedio, las empresas exportadoras pagan salarios 125% más altos que el resto. Sin embargo, esta diferencia no puede ser enteramente atribuida al carácter exportador de la firma dado que existen claras diferencias entre ambos grupos: por ejemplo, muchas firmas del sector de minas y canteras (básicamente, petróleo y minería) exportan y pagan salarios elevados, mientras que lo contrario ocurre en sectores como por ejemplo la construcción, en donde las remuneraciones son menores a la media y la exportación es muy infrecuente.

Diferencia salarial

De esta manera, la diferencia salarial entre esos dos grupos no responde sólo al carácter exportador de las firmas sino a otras variables adicionales, como por ejemplo la productividad sectorial (el valor agregado por puesto de trabajo es 16 veces más grande en el primer sector que en el segundo). Algo similar ocurre con las firmas grandes versus las más pequeñas: las firmas exportadoras son de mayor tamaño que la media (el 76% de las no exportadoras son microempresas, mientras que solo el 27% de las exportadoras lo son). Dado que las remuneraciones suelen ser mayores en las empresas más grandes, no sorprende que los salarios en las empresas exportadoras (en donde las de mayor tamaño ganan protagonismo) sean más altos.

Por este motivo, el trabajo computa la prima salarial por trabajar en una firma exportadora aislando el efecto de otras variables que también inciden en el salario (como el tamaño y el sector de la empresa, así como el género y la edad del trabajador, o la provincia en que se ubica la firma) y concluye que este valor es de casi el 30% (29,8%). En otros términos, si se tomaran a dos personas del mismo género, la misma edad, que trabajan en el mismo sector, en una empresa de mismo tamaño y en la misma provincia, y una trabaja en una firma exportadora y otra en una no exportadora, la que trabaja en la empresa exportadora tiene un salario 30% mayor que la que está empleada en una empresa que solo abastece al mercado local.

Este trabajo del CEP-XXI, realizado a partir de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de Aduana sobre 2019,  releva además que aproximadamente 1,8 millones de trabajadores y trabajadoras formales se desempeñan en firmas exportadoras.