En medio de las negociaciones para tratar de acercar posiciones con los bonistas internacionales para cerrar un acuerdo que le permita descomprimir los abultados vencimientos de deuda en dólares, el ministro de Economía Martín Guzmán se tomó un impasse para ver de cerca cómo la coronacrisis está golpeando a la economía real.

El funcionario dejó su despacho para, junto al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco, visitar esta mañana la fábrica de calzados Viamo, en el barrio porteño de Villa Lugano, que debió recurrir al programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción ( ATP) para pagar parte del salario de sus 260 empleados.

Fue la primera parada del ministro dentro de una serie de recorridos que continuarían la próxima semana por distintas fábricas y empresas, con foco en los rubros más castigados por la pandemia.

Durante la visita de esta mañana, Guzmán celebró "la solidaridad y el compromiso" de la empresa, que va a donar parte de su producción a los barrios más vulnerables, y resaltó: "Hoy es fundamental pensar en el otro y hacer los máximos esfuerzos para construir un mejor futuro para el país".

La compañía seleccionó cerca de 500 pares de zapatos para mujeres y niñas que serán distribuidos en diferentes barrios carenciados de la Ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires.

"Nos tratamos de adaptar al cambio y reforzamos la venta online, lo que sumado al ATP que nos brindó el gobierno y los créditos al 24 por ciento, pudimos ir transitando esta crisis para luego poder rearmarnos y estar fuertes para el futuro", afirmó Pablo Chiodini, director de Viamo.

El programa ATP, que coordina el jefe de Gabinete, contempla el pago de hasta dos salarios vitales y móviles para las empresas que hayan registrado una baja en su facturación respecto del año pasado.

El 87% de los trabajadores alcanzados por este programa cobraron al menos el 50% de su salario por esta vía.