Mientras la pulseada con los grandes fondos de Wall Street por la reestructuración de la deuda bajo legislación extranjera entró en momentos de definición y el Gobierno amenaza con patear la negociación para 2021, el proyecto de canje de títulos en dólares con jurisdicción local avanza en el Congreso. Luego de obtener media sanción en el Senado el jueves pasado, la Cámara de Diputados lo tratará este martes en una sesión especial junto a la ampliación del presupuesto por casi $1,9 billón.

Más allá de si finalmente el Ejecutivo prorroga la negociación con los bonistas extranjeros o si da por caída la negociación ante el rechazo de los tres grupos de acreedores a su propuesta de USD53,5 por cada USD100 de valor nominal, la decisión es seguir adelante con el canje local y avanzar en las conversaciones con el FMI para acordar un nuevo programa que reemplace el stand by firmado por Mauricio Macri.

Según consignó la agencia Télam, el diputado oficialista Marcelo Casaretto señaló que el proyecto de reestructuración de deuda bajo legislación local se analizará el lunes a las 18 en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas, con el fin de emitir el respectivo despacho y que al día siguiente se debata en el recinto.

El canje local involucra bonos y letras por USD41.714 millones y prevé un tratamiento equitativo a la última oferta realizada por el Gobierno para la deuda bajo ley extranjera. Además, incluye en algunos títulos la opción para los acreedores de pesificar las tenencias a cambio de bonos atados a la inflación con vencimiento 2026 y 2028.

Al igual que en el Senado, donde la aprobación se dio por unanimidad, se espera que el proyecto consiga un respaldo opositor mayoritario en la Cámara Baja. En el Ministerio de Economía, a cargo de Martín Guzmán, esperan tener todo listo para lanzar la invitación para esta reestructuración la semana que comienza el 10 de agosto, una vez que la ley esté promulgada.

Tanto en el mercado como en el Ejecutivo esperan una elevada adhesión a este tramo de la reestructuración. Una muestra de ello es que el 95% de los tenedores argentinos de bonos con jurisdicción extranjera ya aceptaron la oferta oficial, según fuentes de la Bolsa.