El Indec dio a conocer que durante el primer trimestre la economía argentina se expandió un 1% respecto a los últimos tres meses del 2021, y quedó un 6,1% por encima del nivel del primer trimestre del año pasado. Es probable que a partir de ahora el crecimiento comience a desacelerarse, e incluso no debe descartarse la posibilidad de registrar sucesivos meses con estancamiento o caída de la actividad económica, según estimó la consultora Invecq.

De acuerdo con el último informe difundido por la consultora privada, "Se empezarán a evidenciar los desajustes de la economía real, entre los cuales se encuentran faltantes de insumos por trabas a las importaciones y posible escases de gas y combustibles (además de su encarecimiento) que complicarán el normal funcionamiento de la actividad industrial".

Otro de los elementos que suma al análisia es la alta inflación luego de que los dos últimos meses registraron un 6,7% en  marzo y un 6% en abril y la brecha en los tipos e cambio que, estima tendrá "un impacto generalizado sobre el total de los sectores de la economía".

Liquidación de divisas del agro

"Para la segunda mitad del año el grueso de la liquidación de dólares por parte del agro ya estará agotada, por lo que si el gobierno quisiera acumular divisas deberá frenar la demanda de dólares a través de mayor devaluación o restricciones a las importaciones",  evaluó en cuanto a las perspectivas del camino hacia adelante.

"Ambas tendrán consecuencias directas sobre la economía, ya sea por mayor presión sobre precios, incentivo de mecanismos defensivos y de cobertura, y la ya mencionada falta de insumos", remarcó Invecq.

Incertidubre económica

Para la consultora, eiste un "escenario plagado de incertidumbres, tanto en el plano internacional como local" cuya posibilidad de ser despejada depende de la situación económica e inflacionaria en los Estados Unidos y el resto del mundo desarrollado, "y la consecuente forma que tome la respuesta de la FED", además de cómo sigue la guerra en Ucrania y su implicancia en el precio de commodities.

"Además, será de relevancia la nueva dinámica que adquiera el acuerdo con el FMI, de acuerdo a los posibles cambios en metas y objetivos que surjan a partir de la primera revisión trimestral".

La actividad industrial, heterogénea

El ritmo de actividad se presenta de manera heterogénea en la economía. "Por un lado, la industria cerró marzo con actividad creciendo 3,6% interanual, y abril operando con una utilización de la capacidad instalada del 67%, nivel cercano al pico de noviembre 2017. Por el otro lado, el agro anotó su segunda caída interanual en el nivel de actividad, con -1,1% y -5,5% en febrero y marzo respectivamente, aun con récord de liquidación de divisas (el efecto de los elevados precios internacionales compensa la merma en la producción)", remarca.

"En el sector automotriz la disparidad se refleja en la diferencia entre el mercado interno y externo, con los patentamientos acumulando 8 meses de caída interanual consecutiva, mientras que las exportaciones crecen interanualmente desde hace un año, solo interrumpidas por una baja en el mes de enero", agregó.

La consultora pone el acento en que "el crecimiento no ha sido extensivo hacia los salarios, los cuales perdieron 1,2 puntos porcentuales respecto a la inflación entre enero y marzo. Todos estos indicadores contradictorios dan cuenta del contexto frágil en el que se está desenvolviendo la economía y hacen dudar de la sostenibilidad del mismo."

"En este contexto, el acuerdo con el FMI y sus metas tienen por objetivo una estabilización de la macro que traerá como efecto secundario una fuerte incidencia sobre la actividad económica. El apretón monetario, la acumulación de divisas para aumentar el stock de reservas, la devaluación para no atrasar el tipo de cambio, y la suba de tasas para obtener rendimientos reales (aunque no lo consiga), si bien necesarios para sanear la economía en el largo plazo, en el futuro cercano pondrán una pausa sobre el nivel de actividad", remarca.

"En consecuencia, harán que sea difícil una expansión en los próximos trimestres hasta fin de año, incluso haciendo probable un escenario de caída constante, para llegar a un 3% de crecimiento anual que no será palpable ni motivo de celebración. Por otro lado, si se decidiera no seguir las recetas del Fondo con la ilusión de evitar estos costos de corto plazo, las inconsistencias se acumularían más rápidamente y una crisis de mayor envergadura podría ocurrir".