El presidente electo, Alberto Fernández, aseguró que si bien su intención cuando asuma no es "dejar de pagar ni hacerle quitas a nadie", las deudas comenzarán a saldarse cuando el país "haya crecido, exportado y generado dólares" para hacerlo.

"No vamos a dejar que las obligaciones externas, que son muchas y que han sido acordadas de un modo delirante, porque pidieron mucha plata a pagar muy rápidamente, se lleve puesta a la industria y al trabajo, y que genere más pobreza y desocupación", afirmó ayer durante su discurso en la conferencia industrial de la UIA el inminente primer mandatario.

"Vamos a pagar el día que hayamos crecido más, producido más, y hayamos conseguido los dólares para pagar nuestras deudas", agregó.

Ante un nutrido auditorio de industriales y dirigentes del sector financiero y de servicios, Fernández prometió que en esta oportunidad, la deuda "no la van a pagar otra vez los que menos tienen, ni los que producen, ni los que dan empleo".

El martes Fernández reveló a periodistas que no pedirá al Fondo Monetario Internacional el desembolso de los 11.000 millones de dólares restantes del crédito stand by solicitado por el macrismo en plena crisis de 2008, ya que considera que la solución "no es seguir endeudándose". Sólo durante 2020, la Argentina debe cubrir vencimientos por alrededor de 50.000 millones de dólares, gran parte en la primera mitad del año.

El futuro presidente también hizo un llamado al sector bancario, al que le reclamó "que tomen ahorro público y presten a tasas razonables, porque hay que revivir el consumo también". "Los bancos dejaron de ser bancos, los obligaron a ser otra cosa", criticó.

Fernández llegó a la conferencia de la UIA acompañado por Matías Kulfas, que suena como probable ministro de Hacienda o Producción; Paula Español, candidata firme a la secretaria de Comercio Exterior; y Fernando Peirano, especialista en áreas de Ciencia y Técnica.