Ya se preveía con cierto grado de unanimidad y ahora el Indice General de Actividad (IFA), de la consultora Orlando Ferreres y Asociados, le puso número: en junio, la actividad económica continuó con su rebote tras el desplome histórico de marzo y abril. Habría desacelerado tras el importante repunte de mayo pero marcó continuidad (fue de 10% en mayo, según el Indec; y de 9,2%, según el IGA). Así, según Ferreres, el PBI volvió a niveles de marzo pero sigue 5,9% por debajo de la prepandemia.

Cabe destacar que, en marzo y abril, el IGA percibió una contracción menor a la del Indec: observó una baja de 5,8% en marzo y otra de 10,2% en abril. En mayo, en cambio, el rebote fue parecido para ambas mediciones y fue de 9,2% según Ferreres y de 10%, según el Indec. La baja interanual, para el IGA fue de 10,6% en junio. El dato de ese mes será publicado por el Indec recién el jueves 20 de agosto.

Lo cierto es que los datos adelantados de la actividad de junio ya habían dado pistas de una continuidad en el rebote de la producción, de la mano con el relajamiento de la cuarentena a nivel nacional. Ese menor nivel de rigidez en las medidas anticoronavirus se vio interrumpido en la primera quincena de julio, por lo cual la pregunta está puesta en cómo habrá continuado la dinámica del rebote hacia delante.

Por ahora, no hay demasiados datos, salvo los publicados por el Centro de Estudios de la Producción (CEP), del Ministerio de Desarrollo Productivo, que mostró una alentadora continuidad en la reducción de la brecha contra la precuarentena respecto a los niveles de consumo de energía eléctrica de las industrias en los primeros días del mes: a fines de junio la demanda era 15% menor a la previa del aislamiento obligatorio y en la primera semana de julio era 12% menor.  

En ese sentido, el director del CEP, Daniel Schteingart afirmó: "La primera semana de julio fue mejor que la primera de junio, al menos según los datos de Cammesa. Por eso se sigue achicando la brecha respecto a la precuarentena. Estábamos en -15% y pasamos a -12%. Si hubiese empeorado, habríamos pasado a -17% o -18%. Por otro lado, la industria quedó mayormente abierta en esta nueva fase de la cuarentena. No fue fase 1. Las exportadoras y sus proveedoras, que mueven mucho la aguja del PBI industrial, siguieron abiertas. A eso hay que sumarle las esenciales. De ninguna manera está siendo igual que abril. Ahí por ejemplo las automotrices cerraron y ahora permanecieron abiertas".

Habrá que esperar para conocer más datos. Por lo pronto, acerca de lo registrado en junio por Ferreres, el informe del IGA remarcó: "La actividad económica continuó durante junio retomando lentamente la marcha, pero no logra salir del pozo en el que entró en marzo y que tocó piso en abril”.

Y agregó: “Las perspectivas para los próximos meses siguen contingentes a la evolución de la situación sanitaria y las medidas que puedan tomarse en consecuencia en los distintos niveles de Gobierno”.

Algunos datos adelantados del mes habían permitido prever que en junio continuaría el rebote. Por citar algunos, la producción de automóviles, que había pasado de 0 unidades en abril a 4.802 en mayo, se más que triplicó y creció 226,1% en junio. Las ventas a concesionarios treparon 18,7%. También la construcción mostró que el importante repunte de mayo, de 99,9%, tuvo su continuidad. En ese sentido, los despachos de cemento informados por la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (Afcp) crecieron 23,2%.