Mientras en la Cámara de Diputados el bloque del Frente de Todos prevé lograr dictamen del Impuesto Solidario a las grandes fortunas este viernes, el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y vicepresidente de la Unión Industrial Argentina ( UIA), Daniel Funes de Rioja, volvió a mostrar su rechazo al considerar que "no sirve". 

"No estoy de acuerdo con el impuesto de las grandes fortunas. Eso no sirve. Tener 200 millones de pesos es tener un poco más que el promedio", señaló el empresario industrial sobre la normativa que busca gravar a los patrimonios superiores a ese piso. 

En diálogo con Futurock Radio, Funes de Rioja cuestionó la nomenclatura de la reglamentación con la que Afip busca recaudar $307.000 millones: "No estamos hablando de grandes fortunas. Están estigmatizando a ese sector que llaman ricos, pero que no lo son", enfatizó. 

Al ser consultado por el nivel de actividad a seis meses del inicio de la cuarentena por coronavirus, y su articulación en fases, el integrante de la UIA advirtió que "aún estamos trabajando al 50% de la capacidad instalada". 

En la misma línea, alertó en que "la situación es complicada" pero "son optimistas de cara al futuro", sin embargo cuestionó la vigencia de licencias laborales desde marzo. 

"¿Como puede ser que los trabajadores que están de licencia hace seis meses en su casa cobren el 100% de su salario? ¿Donde está la ética de eso?", fustigó. 

Además, el presidente de Copal volvió a destacar el acuerdo por la renegociación de deuda sellado el 4 de agosto entre Argentina y los tenededores de bonos bajo legislación extranjera: "Hay que aplaudir la renegociación de la deuda que hizo el gobierno".

En tanto, en la cámara baja la oposición ya manifestó su rechazo al proyecto oficial por ser "un impuesto a los activos empresarios".

El diputado Luciano Laspina del PRO acusó a la iniciativa de ser "un proyecto que dice que no solo se va a cobrar el gravamen por los activos empresarios de los residentes en la Argentina sino también de los no residentes".

 

Para el legislador, es "una señal terrorífica para los inversores", y que es un “agregar impuestos en medio de una recesión es más recesivo".