El ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, aprovechó su encuentro con inversores en Nueva York para pedirles "buena fe" a los tenedores del bono provincial BP21 para aceptar el reperfilamiento del vencimiento de capital por US$250 millones hasta el 1° de mayo que propuso el Gobierno de Axel Kicillof ante la imposibilidad de afrontar el compromiso. "Son sólo unas semanas de paciencia", les dijo a los acredores que lo escuchaban ayer durante el desayuno organizado por el |y volvió a remarcar que un default sería perjudicial para todas las partes.