Luego de la presentación de la nueva oferta de canje de deuda ante a comisión de valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés), el ministro de Economía, Martín Guzmán, advirtió que "si la mitad de los acreedores no acepta a oferta, queda caduca", por lo que esperan llegar al menos a esa cantidad en la adhesión.

Además, remarcó que si bien esperan poder acordar con "todos los acreedores", por la insostenibilidad de la deuda "hay un límite hasta donde se pueda llegar".

El Gobierno argentino ha "definido una participación mínima de adhesión y si la mitad de los acreedores no acepta la oferta, entonces, la oferta queda caduca", sostuvo Guzmán anoche en una entrevista con el cana Telefé, poco antes de que se publique la oficialización de la propuesta en el Boletín Oficial.

Sobre la propuesta, que se extenderá hasta el 4 de agosto, explicó: "Para que nosotros podamos avanzar con traer a quienes entren, tienen que entrar por lo menos la mitad" de los acreedores.

"Nuestro interés es llegar a un acuerdo con todos los acreedores pero la Argentina tiene un problema real de deuda insostenible y hay un límite hasta donde se pueda llegar. Ayer lo anunció el Presidente (Alberto Fernández), este es límite hasta donde podemos cuidar a la Argentina y que nos permita tener una relación sostenible con nuestros acreedores", aseveró.

El ministro detalló que "todo el proceso anterior fue de negociaciones", y "hubo una oferta inicial que en algún sentido fue un baño de realidad de lo que estaba pasando en la Argentina". "Estas han sido negociaciones duras. Al principio la distancia era enorme y las demandas que recibíamos eran imposibles de sostener. Se estableció un proceso de negociación, las partes se han ido acercando y con algunos estamos de acuerdo pero con otros acreedores aún no", relató.

"Este gobierno quiere tener una integración sana en la economía internacional incluyendo los aspectos financieros. Ahora, para que la Argentina pueda tomar crédito tiene que pasar que esté en una situación que ese crédito se pueda sostener, que las tasas a las que toma crédito sean tasas que la Argentina pueda pagar, pero eso no es lo que está pasando hoy. Va a llevar tiempo", subrayó.

Por otra parte, el funcionario lamentó que "en la Argentina la confianza ha sido muy dañada", ya que "en 2016, cuando la Argentina reaccede a los mercados de crédito internacionales, había cierto optimismo sobre el rumbo que iba a seguir el país", pero "ese optimismo se deshizo, el modelo económico no funcionó y dejó a la Argentina en una situación de profunda crisis macroeconómica y social".

"Reconstruir esa confianza va a requerir demostrar manejos macroeconómicos consistentes, justamente tomar compromisos que el mundo económico ve que va a cumplir. Eso es un proceso", adelantó.

Guzmán puso de relieve que "la Argentina ya vive una situación de default desde abril de 2018 cuando cambiaron las expectativas en los mercados financieros internacionales acerca de Argentina".

"Estamos saliendo de aquí, pero va a llevar un tiempo hasta que el mundo vuelva a tener confianza en la Argentina. Lo vamos a lograr, vamos a lograr tener un país con una economía tranquila, con un ambiente de paz para las familias. Pero eso requiere de trabajo y de persistencia en la agenda económica", ratificó.

Coronacrisis, en Argentina y el mundo

En referencia a la situación derivada de la pandemia de coronavirus, Guzmán aseguró que el Gobierno va a "tomar todas las medidas que sean necesarias para proteger a las personas, a los trabajadores y a las empresas".

"Había una situación de una profunda crisis macroeconómica, recordemos que la tasa de interés de referencia del Banco Central llegó a superar el 80%. ¿Cómo puede producir una Pyme cuando se le cae a pedazos su demanda y cuando el costo de financiarse está en esos valores? Lo que pasa en esa situación es que hay destrucción de empresas que fue lo que pasó en los últimos años y nosotros habíamos empezado a revertir y nos agarró la pandemia", lamentó.

Respecto de la recuperación económica, el ministro de Economía afirmó que "en ningún lado se da una recuperación potente". "Si miramos los datos de los Estados Unidos y otros países, en todos lados la caída es profunda y además lo que está pasando en el mundo es que hay miedo a gastar, hay una actitud precautoria por parte de las familias y de las empresas que empieza a afectar a la demanda", analizó.

Sobre esto, sostuvo que "nosotros venimos discutiendo esto con todos los ministros del G-20 y lo que se ve es que los países que tardaron en reaccionar y que no frenaron la expansión del virus fueron los que más cayeron al principio".

"Si se enferma la gente en las fábricas, las fábricas cierran y no se puede producir igual y la cantidad de gente infectada y fallecida es mucho mayor y genera grandes problemas al sistema de salud que pone un montón de estrés para el Estado", señaló.

El ministro aseguró que "se está trabajando en el presupuesto y el déficit se va a conocer el 15 de septiembre" y en relación a una eventual reforma tributaria, Guzmán expresó: "Nosotros hablamos de una armonización tributaria, de ser simples, hoy en día es compleja la estructura impositiva, tiene que haber incentivos a la producción y a la contratación de empleo y es allí hacia donde vamos".