Tras el arranque de las negociaciones con los bonistas del martes, el ministro de Economía, Martín Guzmán, volvió a reunirse con los acreedores clave, para precisar algunos puntos del cronograma, cuyo objetivo es postergar pagos de una deuda que ronda los USD100.000 millones. Los fondos de inversión con los que se reunió Guzmán alcanzarían a representar entre el 35% y el 50% del total de bonos.

Ambas partes comenzaron a definir cuál será el banco de inversión que hará la propuesta frente al mercado, una vez que el Gobierno la oficialice durante la segunda semana de marzo, tal lo establecido por el cronograma de renegociación.

Los encuentros se produjeron en medio de versiones de que la Argentina buscará una quita no inferior al 30%, lo que enrareció el clima. Mientras que el FMI defendió la necesidad de ir a quita importante, los fondos fueron estableciendo alianzas que les permitirían obtener poder de veto. Mientras que los principales llegarían a una representatividad de entre 35% y 50% de los bonos al unirse, la necesidad del Gobierno es obtener entre 66% y 75% de adhesión para que el canje prospere.