La recaudación que se obtendría con la sanción del proyecto de ley de Aporte Solidario y Extraordinario equivaldría a casi 21 millones de Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), 5.622 hospitales modulares y 12,3 jubilaciones mensuales, así lo indicó el informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).

En vísperas de su tratamiento en la cámara baja con lo que promete ser una "sesión maratónica", la iniciativa busca grabar a las patrimonios superiores a los $200.000 con una alícuota inicial del 2%, y con un máximo del 3,5%.

"Las consecuencias del programa económico ejecutado en el cuatrienio gobernado por la alianza Cambiemos han significado para la sociedad argentina un deterioro de todos los indicadores económicos y sociales. A la crisis existente se le añadió la irrupción de la pandemia del coronavirus", adviertió el informe de Undav. 

De acuerdo a las comparativas que realizó el centro de estudios, la recaudación (que desde el Gobierno estimaron en $300 mil millones) "equivaldría 5.622 hospitales modulares, 20, 8 millones a destinados al ingreso familiar por emergencia ( IFE) y a 12,3 millones de jubilaciones por mes".

"En aras de ordenar las cuentas fiscales en un contexto de negociación de la deuda y con un criterio distributivo, atendiendo que los sectores de menores ingresos son quienes primero se resienten por estos fenómenos, se abrió la posibilidad de efectuar, por única vez, un impuesto a la riqueza", amplió el estudio. 

Al detenerse en cómo impactará en el agregado impositivo que ya rige en el país y que desde las distintas esferas del empresariado alertaron a que "podría incentivar una rebelión fiscal", el informe de Undav contrampone este escenario al sostener que "la presión tributaria argentina (del total de impuestos) se encuentra por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"Si bien la alternativa de un impuesto que grave solamente una pequeña porción de la población incluso muy menor a la que ya tributa por bienes personales parece una decisión socialmente justa no está exenta de críticas. En primer lugar, suele instalarse que la Argentina cuenta con una carga tributaria general excesivamente alta, pese a que las estadísticas internacionales no van en línea con dicha afirmación", señaló el Observatorio de Políticas Públicas.

En la misma línea, desde la Undav hacen un punteo de la estructura impositiva que se instauró entre 2016 a 2019 a la que calificó como "regresiva"

"La estructura impositiva argentina en el período 2016-2019 se volvió más regresiva. Los clasificados como más regresivos (por ejemplo, el IVA) aumentaron su participación en el total recaudado en 4 puntos porcentuales (p.p.). Por otro lado, los impuestos muy progresivos redujeron su participación en 2 p.p., mientras que, por su parte, los progresivos descendieron 1 punto porcentual", concluyó.