Para aplazar una nueva suba en los surtidores, el Gobierno decidió postergar hasta el 12 de marzo el aumento en los impuestos a los combustibles previsto para el 1º de marzo. La definición se da en un contexto de aceleración inflacionaria y luego de que la nafta y el gasoil subieran dos veces durante enero.

El Ejecutivo lo oficializó a través del decreto 35/2021, publicado este lunes en el Boletín Oficial, que llevó la firma del presidente Alberto Fernández, del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y del ministro de Economía, Martín Guzmán. Allí, aseguran que la medida se tomó en consideración de "las circunstancias actuales y la necesaria estabilización de los precios".

"El incremento en los montos de impuesto correspondiente al cuarto trimestre de 2020, surtirá efectos para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, desde el 12 de marzo de 2021", señala el texto.

De esta manera, se detuvo por once días otro incremento de hasta 5,2% en las naftas y el gasoil que debía regir desde el 1º de marzo en el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y el impuesto al dióxido de carbono (IDC) en función de la inflación medida por el Indec para el cuarto trimestre de 2020.

El 16 de enero último, la petrolera YPF dispuso un aumento de precios del 3,5% promedio de sus combustibles, lo que incluyó el ajuste diferencial por el incremento del componente impositivo de la nafta y el gasoil (del 7,7% que entró en vigencia el día previo) más una recomposición de márgenes de rentabilidad luego de la recuperación del precio internacional del crudo.

Este incremento se sumó al alza del 2,9% dispuesta por la petrolera de bandera el 4 de enero pasado. En lo que va de enero, el avance ya acumula 6,5%.

En ambos casos, como es usual, las privadas Raízen (que opera la marca Shell en el país), Axion Energy y Puma (operada por Trafigura) adecuaron sus precios en línea con lo definido por YPF, que concentra más del 55% del expendio de combustibles en el país y marca el pulso del mercado sectorial.

Luego del cambio de Gobierno, pandemia mediante, los combustibles habían permanecido congelados en un contexto de fuerte caída del precio global del petróleo, que llegó a tocar valores negativos en Estados Unidos. Entre actualizaciones impositivas que habían sido pospuestas y recuperación de márgenes empresariales, en agosto se inició el descongelamiento.

Así, entre ese mes y enero hubo siete aumentos que acumularon un alza promedio nacional del 27,7% en los surtidores. 

La situación de YPF

Actualmente la petrolera de mayoría estatal atraviesa una fuerte crisis, debido al desplome en las ventas que produjo la coronacrisis y al fuerte endeudamiento en dólares realizado por la administración de Cambiemos que la llevó a iniciar un proceso de reestructuración por más de USD6.000 millones con acreedores internacionales.

El reciente anuncio del desplazamiento de Guillermo Nielsen de la presidencia y su reemplazo por el diputado santacruceño Pablo González -cercano al kirchnerismo- marca un giro en la estrtegia de salida de la crisis para una compañía que el Gobierno considera estratégica.