El Indec dará a conocer hoy cuál fue la inflación de abril, el primer mes que estuvo atravesado en su totalidad por la cuarentena obligatoria a raíz del coronavirus, con las consecuencias económicas que esto trae aparejado. Economistas estiman que la variación del Índice de Precios al Consumidor ( IPC) será menor al 2%.

Según los datos del Relevamiento de Expectativas del Mercado ( REM), que fue publicado el viernes pasado por el Banco Central, los 38 agentes del mercado financiero y consultoras que participaron estiman que la inflación fue de 2,4% promedio en abril.

A pesar del promedio que calcula la autoridad monetaria, las previsiones en torno al índice de precios fueron muy variadas, pero hay cierto consenso entre economistas respecto a que la variación estará por debajo del 2% por primera vez desde enero de 2018.

Orlando Ferreres calculó un alza de precios del 0,8%, mientras que Seido la proyectó a 1,5%. Cercana a estos números, EcoGo pronosticó un aumento de precios en torno al 1,7%, Econviews de 1,8%, y Ecolatina midió una inflación de 1,9% en abril.

Por otro lado, desde Cerx observaron un IPC de 2,5%, algo más en línea con el 2,4% del  REM, con una aceleración a 3,5% en mayo.

La política activa y estricta de control de precios por parte del Gobierno, junto con la recesión, lograron marcar una fuerte desaceleración respecto a los niveles de marzo. Hacia adelante, hay algunas incertidumbres respecto a la posibilidad de que la fuerte emisión monetaria que se viene tenga traslado al dólar. Aunque la expectativa es que, con el oficial regulado, la devaluación del peso no se dispare.

"La desaceleración se explica por el cierre de comercios, el estricto control de precios sobre la canasta básica, la incidencia mínima de los regulados y la baja depreciación del tipo de cambio", explicó a BAE Negocios el director ejecutivo de Seido, Matías Carugati, quien para mayo espera una aceleración de precios igual o incluso menor a la que estimó para abril.

En este panorama de pandemia, consideró: "Hacia delante va a depender casi exclusivamente de la habilidad del BCRA para mantener el dólar oficial bajo control. Los crecientes desequilibrios monetarios se están canalizando hacia las cotizaciones alternativas. Si se terminan convalidando en el oficial, va a pegar sobre la inflación".