El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, acusó hoy a la oposición de "sacarle recursos" a la provincia con las modificaciones que logró imponer en la Ley Impositiva: "La oposición nos sacó recursos y benefició a determinados sectores, que son los que tienen propiedades más grandes", se quejó.

Según dijo, "la idea fue mantener ajustado y actualizado (los impuestos Inmobiliario Urbano y Rural) a la inflación del año pasado, que no es culpa nuestra que haya sido del 55%".

Así, resaltó: "Nuestra idea es que todos los recursos que tengamos, los pondremos al servicio de la producción y el empleo, aunque la oposición nos siga desfinanciando".

En ese sentido, insistió en que "todos los esfuerzos de la Provincia van a estar en la producción y el empleo" y subrayó que se necesitan "créditos para los sectores productivos".

A su criterio, el Estado "es un buen actor de esta idea de que haya un esfuercito mayor de los que más tienen" y pidió hacer foco "en los que más necesitan".

En declaraciones al canal A24, el gobernador sostuvo que durante la gestión de María Eugenia Vidal "ellos pensaban en determinados sectores, a los que les fue muy bien".

"Durante la gestión anterior, los sectores más concentrados fueron beneficiados. Por eso no me llama la atención que traten de legislar a favor de esos sectores", sostuvo Kicillof, quien añadió que la Legislatura bonaerense "no salió a defender a nadie cuando se aplicaron los tarifazos del Gobierno anterior".

"El Gobierno anterior tenía una visión muy equivocada. Hablaban del derrame. Nosotros decimos que tiene que haber mercado interno. Y eso es bueno para la clase media", consideró.

Por otra parte, el gobernador afirmó que la deuda que dejó la gestión de Mauricio Macri y de Vidal "es un torniquete a los recursos nacionales y provinciales".

"Por eso, la deuda tiene que encaminarse. Macri generó que la recaudación y los recursos vayan por la canaleta de los intereses de deuda. Eso hay que resolverlo", enfatizó.

El gobernador bonaerense aclaró que "nadie quiere un default", pero señaló que los acreedores "tienen que entender que ellos mismos permitieron que creciera el endeudamiento".

En esa línea, adelantó que su Gobierno negociará con los acreedores de la Provincia "para ver cómo se sale".

Con relación a los docentes, Kicillof consideró que "la agenda es mucho más amplia que la política salarial: incluye, por ejemplo, cuestiones de infraestructura escolar, que hay que ir resolviendo en la medida de las posibilidades de la Provincia".

También dijo que la política salarial de los funcionarios "no puede ser distinta a la de los empleados de la Provincia".

"Una ley empeorada"

En tanto, el director de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, aseguró que "se aprobó una ley empeorada por la oposición respecto del proyecto enviado por el gobernador".

En su cuenta de la red social Twitter, consideró que "la ley es menos progresiva que la que se buscaba con el proyecto original" y estimó que, tal como fue sancionada, "podrá restar hasta $10.000 millones a la recaudación del año".

En ese sentido, destacó que las modificaciones que introdujo la oposición le quitaron progresividad al proyecto inicial y que los cambios "no tenían que ver con la clase media, sino con defender los intereses de sectores concentrados de la economía bonaerense y con beneficios adicionales para los más pudientes".

En ese contexto, Girard destacó que su gestión al frente de la Agencia tendrá la responsabilidad de "concretar la tarea de recaudación de la manera más eficiente, mejorando la acción de fiscalización del organismo y fortaleciendo la calidad de la atención a contribuyentes".

Por último, posteó que "tenemos también el desafío de aliviar a los pequeños y medianos contribuyentes, que fueron fuertemente presionados durante la gestión anterior, cargando sobre sus espaldas el peso del brutal endeudamiento tomado en esos años".