El Consejo Industrial del Mercosur (CIM) realizó hoy una declaración conjunta en la que manifestó su preocupación ante la posibilidad de que en el bloque se adopten medidas que afecten el entramado productivo, como la apertura comercial vía aranceles y acuerdos, que permitan una avalancha de importaciones.

El CIM está compuesto por la Unión Industrial Argentina (UIA) junto a la Confederación Nacional de Industria (CNI), la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), en la víspera de la reunión de presidentes del Mercosur, que traspasará la presidencia pro témpore desde Argentina a Brasil.

Al respecto, la declaración expresa la preocupación de las entidades representantes de la industria del Mercosur ante la posibilidad de que se adopten decisiones que impacten negativamente en el entramado productivo regional. Los países que integran el Mercosur “atraviesan un momento histórico signado por una crisis sanitaria sin precedentes, de dimensiones globales y con incertidumbre respecto al futuro”.

Esta declaración consolida la posición manifestada en marzo pasado, en oportunidad del 30° aniversario de la conformación del Mercosur, y a la luz de las propuestas en análisis referidas al Arancel Externo Común (AEC) y los mecanismos de negociación con terceros mercados. “Estas dimensiones son decisivas para el futuro del bloque, y su resolución debe tener a la articulación con el sector productivo como un eje estratégico”, establecieron las centrales fabriles de la región.

Asimismo, “vale recordar lo transmitido en la última reunión plenaria del Consejo Empresario Brasileño-Argentino CEMBRAR - que se llevó a cabo el 10 de junio-, que la UIA realizó junto a la CNI. Las entidades de cúpula del sector privado industrial de ambos países coincidieron en plantear inoportuna la reducción unilateral del AEC en una coyuntura global tan compleja e incierta, que genera además la dificultad de medir su impacto competitivo para la actividad productiva de la región”, completa la declaración.