Las subas autorizadas para los Precios Máximos y Precios Cuidados, junto con los aumentos de naftas y la dinámica cambiaria hacen prever un piso de 3% para la inflación de octubre. Aunque la primera semana del mes fue de relativa calma, en la segunda ya se percibió alguna aceleración y la proyección no es optimista. Se esperaba que el impacto del precio del dólar se observara antes, pero las restricciones de la cuarentena impusieron límites.

La consultora Cerx ya publicó su medición de precios de la segunda semana de octubre: registró una suba general de 0,93%, con un incremento de 1,4% en alimentos y bebidas. Para darle dimensión al dato, en la primera semana del mes había sido 0,57% para la general y 0,5% para alimentos y bebidas. Es decir que hubo aceleración. La directora de Cerx, Victoria Giarrizzo, la adjudicó a los incrementos de Precios Cuidados y al impacto de segunda ronda de la anterior suba en combustibles.

Señaló: "La realidad es que en octubre va a acelerar bastante. Hace unos meses pensábamos que ese fenómeno se iba a dar desde de agosto. Pero la cuarentena, y lo que demoró la normalización de la economía, ayudaron a aguantar. Y ahora en octubre, además, se suma la incertidumbre y la volatilidad del dólar. Si bien el blue no debería impactar en precios, genera esa incertidumbre. Y dispara coberturas. Entonces hace ruido por ese lado".

Otra consultora decidió lanzar su propio seguimiento de precios de alimentos y bebidas, justamente por la percepción de "que la dinámica inflacionaria va a adquirir relevancia en el futuro inmediato". Se trata de LCG. En su primer informe, correspondiente a la segunda semana de octubre, registró un incremento de 1,4%, lo que implicó una aceleración de 0,8 punto respecto a la primera semana. Así, en la primera mitad del mes acumuló 2% (es decir 0,2 punto más que en el mismo período de septiembre) y su director, Guido Lorenzo, afirmó que octubre tiene piso de 3% asegurado y que de ahí "habrá que ver cómo evoluciona"

Por su parte, Ecolatina no observó aceleración en la primera quincena, pero sí la espera para la segunda. Midió 2,4% respecto al mismo período de septiembre, pero proyecta un IPC en torno a 3% para octubre. Su director, Lorenzo Sigaut Gravina, dijo: "Existe el riesgo que la misma se acelere si las crecientes presiones cambiarias no se contienen. Pese a que el Ejecutivo no quiere una corrección del dólar oficial, para evitarla tiene que romper lo antes posible el círculo vicioso de caída de reservas y aumento de la brecha cambiaria y viceversa".

La consultora además señaló: "Los nuevos aumentos en Precios Cuidados y Precios Máximos traccionarán al alza los alimentos en la segunda quincena, junto al incremento del componente impositivo en los combustibles y a un incremento en precios de bienes semi durables, como los electrónicos, artefactos, etc, por la mayor inestabilidad cambiaria".