Cuando este jueves se conozca el Estimador Mensual de la Actividad Económica de marzo que difunde el Indec, el dato arrojará una caída del PBI, aunque en el trimestre quedará por encima de la marca registrada en diciembre. Así se desprende de la información que publica el Ministerio de Desarrollo Productivo y de algunas estimaciones del sector privado. Desde la Unión Industrial Argentina destacan que los niveles de actividad para este 2022 podrían verse afectados por el lado del consumo, asociado a los altos niveles de inflación pero descuentan que las exportaciones seguirán empujando la recuperación. “La inversión seguirá creciendo”, indicaron a BAE Negocios.

Según las estimaciones de la consultora LCG, el PBI de marzo registrará una caída cercana al 1% contra febrero. “La producción automotriz y la industria siderúrgica crecieron durante marzo, pero el comercio minorista relevado por CAME mostró una caída significativa del 20%”, destacó el último informe de LCG que proyecta para todo el año un crecimiento del 1,9% del PBI, muy lejos de los 4 puntos que había esbozado el Gobierno al inicio del año.

Según el informe del CEP XXI publicado en abril, si bien la actividad creció un 3,6% interanual en marzo y otro 15,4% comparado con el mismo período de 2019, en la medición mensual desestacionalizada arrojó una caída del 1,9% respecto a febrero. Por lo tanto, podría anotarse una baja mensual pero con un saldo positivo para el primer trimestre.

Para la UIA, las exportaciones seguirán creciendo durante el año, como así también la actividad industrial. En lo que va del año las ventas al exterior crecen a una tasa promedio del 26%, impulsadas principalmente por mayores niveles de precios internacionales (22%), pero también por mayores niveles de cantidades tanto de productos primarios agropecuarios y energía.

Sin embargo, desde la entidad fabril que conduce el abogado Daniel Funes de Rioja ponen algunas señales de alerta vinculadas a la posible escasez de gas. Si bien desde el Poder Ejecutivo garantizaron que se contará con este insumo clave para muchas empresas, avanzan con su plan de contingencia por si se deben programar frenos temporarios. En principio, se definió qué actividades no podrían frenar durante el invierno, como por ejemplo la molienda de grano, empresas químicas y petroquímicas y algunas vinculadas al sector automotriz.

Existe cierto consenso entre las consultoras al señalar que la persistente alta inflación, sumado a la depreciación de los salarios que siguen corriendo por detrás de la variación de precios, terminará afectando los niveles de actividad.

“En la medida que la inflación continúe en los elevados niveles actuales, deprimiendo salarios y, por tanto, consumo (70% del PBI), proyectamos una desaceleración y caída de la actividad económica concentrada en el segundo y tercer trimestre del año”, concluyó la consultora LCG.