Luego de un año relativamente calmo, la conflictividad laboral creció en el primer trimestre del 2021 pero sigue en niveles históricamente bajos. En comparación con el mismo período del 2020, en plena luna de miel del nuevo Gobierno, creció 30,3%. Pero, al contrastarlo con los niveles de principios de 2017, 2018 y 2019, se observa una contracción en línea con las miradas optimistas del ministro de Trabajo, Claudio Moroni.

La Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) realiza en forma trimestral el Índice de Conflictividad Laboral (ICL). Tal como mostró su publicación del primer trimestre del 2021, la suba fue de 30,3% respecto al mismo período del 2020: "Este crecimiento se relaciona principalmente con la tranquilidad política en los primeros 90 días de la nueva gestión presidencial, a principios del 2020".

Pero, además, el informe destaco que, pese a que está en alza el nivel de conflictividad, todavía está en niveles históricamente bajos, lo que se observa al comparar con los años recientes. Todo eso correlaciona con los niveles de actividad económica, que vienen de años de fuerte y sostenida caída y ahora está comenzando el repunte, con nueve meses consecutivos de mejoras entre mayo y enero. 

El informe destacó: "Es relevante tener en cuenta la prociclicidad de la incidencia del conflicto laboral. El análisis de la serie histórica del ICL muestra un aumento de la incidencia del conflicto laboral cuando hay expansiones de actividad económica. En este sentido, y sin dato oficial aún, vale notar que el índice líder publicado por el CIF de la UTDT indica para febrero de 2021 un valor superior al de febrero de los dos años anteriores (2019 y 2020)".

Además, desde la UTDT afirmaron: "El ICL de este último trimestre es similar al promedio del primer trimestre de 2019 y decididamente inferior al primer trimestre de 2018 o de 2017. Así, la conflictividad laboral del primer trimestre de 2021 es relativamente baja en términos históricos. En febrero hay una clara excepción: el ICL de ese mes des 2,3 veces mayor que el promedio del año anterior (marzo del  2020 a febrero 2021)".

Y agregaron: "La última vez que una observación fue considerablemente mayor que el promedio del año anterior fue en junio de 2018 y antes de eso en el primer trimestre de 2017. Este pico puede estar relacionado con el debate público sobre el comienzo de las clases presenciales y las reacciones de docentes, no docentes, y padres y madres de estudiantes. Todo indicaría que es un conflicto encapsulado en un mes, previo al comienzo del ciclo lectivo. Es necesario tener en cuenta que el surgimiento de la pandemia y temas asociados (vacunación, educación presencial o a distancia, y otros debates) ha relegado la incidencia de la conflictividad laboral en los medios y en el debate público".