La crisis económica generada por la pandemia de coronavirus en todo el mundo será la peor desde la Gran Depresión de 1929, y los que más sufrirán serán "los países más vulnerables", según advirtió la directora gerente del Fondo Monetario Internacional ( FMI), Kristalina Georgieva.

En el informe de perspectiva de la economía mundial que difundirá el FMI la próxima semana, "anticipamos las peores consecuencias económicas desde la Gran Depresión", indicó Georgieva.

"Hace sólo tres meses esperábamos un crecimiento positivo del ingreso per cápita en más de 160 de nuestros países miembros en 2020", pero "ahora proyectamos que más de 170 países experimentarán un crecimiento negativo del ingreso per cápita", detalló.

Sin embargo, la titular del organismo multilateral destacó como una "noticia alentadora" que "todos los gobiernos han entrado en acción y de hecho ha habido una coordinación significativa".

Georgieva adelantó que en el informe Monitor Fiscal del FMI se difundirá que los países de todo el mundo tomaron medidas fiscales por un valor de aproximadamente USD8.000 millones, además de las "medidas monetarias masivas del G20 y otros".

Sobre esto, remarcó que "muchas de las naciones más pobres también están tomando medidas fiscales y monetarias audaces, incluso mientras luchan con este choque fundamental en sus sistemas, y con mucha menos potencia de fuego que sus contrapartes de los países ricos".

"Así como la crisis de salud afecta más a las personas vulnerables, se espera que la crisis económica afecte más a los países vulnerables", remarcó la ejecutiva.

Al respecto, alertó que los mercados emergentes y las naciones de bajos ingresos en África, América Latina y gran parte de Asia "están en alto riesgo", ya que muchos de ellos cuentan con sistemas de salud "débiles" y ciudades "densamente pobladas y barrios marginales dónde el distanciamiento social no es una opción". Además, al tener "menos recursos están peligrosamente expuestos a los contínuos choques de demanda y ofertas, drásticos ajustes en las condiciones financieras", y en algunos casos tienen "una carga de deuda insostenible".

A su vez, la directora del FMI señaló que los mismos países "están expuestos a una presión externa masiva", tal como lo muestra la salida de unos U$S 100.000 millones que los inversores retiraron de los mercados emergentes.

Ese nivel de "salida" ocurrió en los últimos dos meses y representa "más de triple" de la generada 10 años atrás, en la crisis financiera mundial que comenzó con la explosión de los préstamos hipotecarios.

Por ello, la titular del Fondo sostuvo que los "exportadores de productos básicos están recibiendo un doble golpe por el colapso".

Entre las actividades impactadas por la pandemia, mencionó principalmente al comercio minorista, el transporte y el turismo, en las cuales "la mayoría de los trabajadores son autónomos o empleados por pequeñas y medianas empresas".

Este año será "excepcionalmente difícil", remarcó, y sostuvo que "si la pandemia se desvanece en la segunda mitad del año, lo que permite un levantamiento gradual de las medidas de contención y la reapertura de la economía, nuestro supuesto básico es una recuperación parcial en 2021".

Insistió en que "existe una gran incertidumbre en torno de las perspectivas: podría empeorar dependiendo de muchos factores variables, incluida la duración de la pandemia", y subrayó que "todo depende de las acciones políticas que tomemos ahora".