La deuda argentina representa sólo el 0,6% a nivel global, según se desprende de un informe publicado por el sitio Visual Capitalist. De esta forma, los USD345.000 que el país aglutina en pasivos tienen un impacto mínimo en el sistema financiero mundial. 

En este sentido, el proceso de renogociación que encabeza el equipo económico de Guzmán se encuentra frente a un escenario favorable ante los bonistas internacionales. 

Por su parte, Estados Unidos y Japón encabezan la nómina, con 31% y 17% respectivamente, mientras que entre los países de la región, la deuda de Brasil se alza con el 2,4% a nivel global. 

Si bien las obligaciones argentinas no se muestra riesgosas en el ámbito global, el porcentaje respecto al PBI trepa al 70%. La composición de la deuda externa argentina se debe en su mayoría a dos acreedores: el Fondo Monetario Internacional (FMI), por USD44.300 millones y bonistas privados internacionales por alrededor de USD70.000 millones.

El Gobierno argentino se encuentra en plenas conversaciones para el armado de un nuevo programa que reemplace al actual stand by con el Fondo. La misión del organismo internacional, encabezada por Julie Kozack, subdirectora para la región, y Luis Cubeddu, encargado del caso local, se encuentra en Buenos Aires y permanecerá hasta el viernes.

Voceros informaron que las reuniones son del tipo técnicas y que aún no hay un posible nuevo esquema avanzado en discusión. La intención del Ministerio de Economía es posponer al menos tres años el plazo de repago de los USD44.000 millones del stand by.