La proporción de deuda pública en moneda extranjera alcanzó el año pasado al 80,2% del total del stock del pasivo del Estado, nivel que se ubicó como el mayor desde la salida de la crisis de 2001, destacó el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).

El análisis precisó que en 2002 la proporción de deuda en moneda extranjera alcanzó a 79,1% del total, cifra que ya en 2005, luego de la renegociación encarada por el ex presidente Néstor Kirchner, cayó a 51,4%.

Diez años más tarde, cuando concluyó el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el nivel de deuda en moneda dura representaba un 66,9% del total.

Sin embargo, a partir de ahí, durante la presidencia de Mauricio Macri, ese guarismo se incrementó, especialmente a partir de 2018, cuando creció a 76,2% para cerrar el tercer trimestre del año pasado en 80,2%.

Entre 2015 y 2019 la deuda en moneda extranjera se incrementó en US$87.000 millones, lo que significó un aumento del 54%, mientras que la nominada en pesos cayó en US$13.000 millones, con una baja del 18% en los cuatro años.