Las pymes representan el 70% del empleo en Argentina, lo que demuestra que son una parte importante de la vida cotidiana del país. Por su parte, los diarios, la televisión y las radios reflejan constantemente lo que sucede en las calles. Una comunión total entre el quehacer cotidiano y su reflejo se convertiría en el círculo virtuoso de la realidad de los argentinos.

La producción nacional implica un movimiento social complejo e inclusivo. Es clave, entonces, que existan espacios en donde las necesidades, las propuestas y los beneficios de las pymes puedan expresarse para lograr una sociedad más informada y más comprometida. Porque la realidad de las pequeñas y medianas empresas es idéntica a la de muchos otros sectores. Es ahí en donde una alianza entre los medios de comunicación y las pymes se vuelve imprescindible y empuja para que sea cada vez más amplia.

Las pymes industriales ponemos diariamente a funcionar nuestras máquinas para agregarle valor a los insumos y a las materias prima, y así realizar trabajos de calidad mundial. Desde que se enciende el primer motor, el engranaje debe ser perfecto para que todo el universo que moviliza el sector tenga razón de ser, y no incluye solamente a productos sino también, y especialmente, a la familia que pone en marcha una fábrica, que son los trabajadores.

Los empresarios convivimos desde siempre con los empleados, formando un equipo de personas que se conocen, que comparten historias y que transitan una realidad que supera los portones de las fábricas. Por algún capricho del destino, afuera parecería que los intereses terminan siendo contrapuestos, por eso hemos trabajado para reconstruir una imagen social abandonada: la importancia del diálogo entre los sectores de la producción nacional.

Como pymes, también creemos en la importancia de los lazos que se tienden con las organizaciones sociales, ya que sabemos que ningún crecimiento económico se sostiene sin su contraparte de desarrollo social. Todos los gestos solidarios individuales que muchas empresas tenemos con nuestro alrededor se encaminan hacia la producción cuando el diálogo incluye una planificación que se dirija hacia la cultura del trabajo. Eso también es parte de la articulación del sector privado.

La tercera pata para lograr un bienestar general, que sea inclusivo y con un crecimiento virtuoso para todos, es la presencia de un Estado que esté dispuesto a que ese diálogo tenga resultados concretos. Es imprescindible que se generen las condiciones para que el empleo y la producción vayan de la mano.

Las pymes industriales entendemos que el consenso social es el único camino para poder validar las acciones que hacemos pensando en el bienestar general. Porque tanto trabajadores como empresarios y funcionarios somos parte de una sociedad que exige nuevas recetas para evitar los males cotidianos de nuestro país. La unidad es el resultado del diálogo. Allí la agenda de los medios de comunicación es central. Hace tiempo que las pymes buscábamos ser un actor social que tenga voz en discusiones en donde solo estaban autorizadas entidades o empresas que hablaban en nombre de las fábricas pequeñas o medianas que pueblan al país, pero sin conocer sus realidades. Hoy está claro que, como espacio, tenemos cosas para decir, ideas para aportar y propuestas para transformar.

Por eso, las pymes industriales argentinas consideramos que los diarios (gráficos y digitales), las radios y los medios televisivos son espacios fundamentales para el desarrollo del país. No solo festejamos que la agenda incluya las necesidades de la pymes sino que además creemos que un vínculo social más sólido debe tener al mundo de la producción hablando de frente con los argentinos.