La industria cayó en julio pero sigue 7,7% por encima del 2019
El Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL registró una caída de 2,2% libre de estacionalidad durante el mes pasado y eso ralentizó la dinámica de la mejora interanual, que fue de 14,3%. Además, incluso en pandemia, sigue por arriba del último año de Cambiemos en el Gobierno. La expectativa es que siga mejorando, aunque más lento
Las mediciones privadas coinciden con la lectura oficial: en julio hubo una nueva caída de la actividad industrial, en la comparación mensual desestacionalizada, y fue generada por los parates de planta de las automotrices, junto con las fábricas del sector químico. Aun así, la comparación contra los niveles del 2019, año previo a la debacle generada por la pandemia y el último de Cambiemos en el Gobierno, sigue siendo muy halagüeña y registra una mejora de 7,7%.
Los números del Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL reflejaron esa dinámica: la actividad industrial sufrió el impacto de la segunda ola de Covid-19, que tuvo epicentro en abril y mayo, y que golpeó al sector tanto a través de un crecimiento en los contagios dentro de las fábricas, como de una baja en el consumo, generada por las restricciones sanitarias. Luego en julio hubo un rebote impulsado por la relajación de esas medidas.
Esa interrupción en la dinámica continua que venía mostrando la recuperación de la actividad fabril, no evitó que el sector operara bien por encima de los niveles del 2020, lo que resultó obvio por la baja base de comparación que dejó ese pésimo momento histórico, y también por arriba de los del 2019, último año de Cambiemos. Aun así, la nueva caída de julio generó que se ralentizara el ritmo de esas mejoras.
Por eso, según el IPI de FIEL, se registró un crecimiento interanual de “solo” 14,3% durante julio, número bastante menor al 22,5% de junio, aunque cabe destacar que también las bases de comparación se van haciendo cada vez más altas, a medida que la vara pasan a ser meses lejanos al pozo histórico de marzo y abril del 2020. La caída mensual desestacionalizada de julio, por su parte, fue de 2,2%.
Algo similar mostró el IPI de Orlando Ferreres, que registró una contracción mensual desestacionalizada de 1,6% y una mejora interanual de 9,2%. Pero también coincidió la mirada oficial, ya que el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI) publicó una baja de 3,9% mensual desestacionalizada, en base al IPI-Cammesa, que realiza todos los meses a partir de una reponderación de los datos de consumo energético de las industrias.
El informe del IPI de FIEL señaló: “La industria recorta el ritmo de recuperación en la comparación interanual. Respecto al mes de junio la actividad industrial local avanzó 0.9% -muy por debajo del promedio mensual para un mes de julio- producto fundamentalmente de paradas técnicas por adecuación de líneas de producción y mantenimiento en el sector automotriz y de químicos y plásticos. Con todo, para los primeros siete meses del año la producción industrial acumula un avance de 21.9% en comparación con el periodo enero - julio de 2020”.
Además, el parate sería temporal, ya que, tal como señalaron desde FIEL, la recuperación continuará ocurriendo en las fábricas aunque proyectaron que eso será a un ritmo algo más lento. En esa misma línea, sostuvieron que “todos los indicadores que permiten evaluar la sostenibilidad de la fase cíclica de recuperación transitan por un proceso de normalización, luego de haber alcanzado máximos entre marzo y abril”.
En ese sentido, el informe dijo: “La industria automotriz sostiene un desempeño destacado. La producción de maquinaria agrícola y bienes durables realiza el mayor aporte al crecimiento. Se observa cierto recorte en el ritmo de despachos de insumos de la construcción para obras de menor envergadura. Brasil da señales de moderación en el crecimiento. En el corto plazo, por lo tanto, confluyen factores que desaceleran el crecimiento respecto del primer semestre, manteniéndose la fase cíclica de recuperación industrial a partir de la salida del momento crítico de pandemia”.
La que sigue traccionando la recuperación de la industria, y de la actividad en general, es la inversión. Por eso, los bienes de capital lideraron el crecimiento con una mejora de 65,8% en los primeros siete meses del 2021. Le siguen los bienes durables, con un incremento de 49%. “El avance de la industria automotriz, maquinaria agrícola y durables de la línea blanca explican estos desempeños”, señalaron desde FIEL.
- Com.Ven.Var. %

