La industria cayó en junio, pero mostró una mejora en el primer semestre
La actividad fabril registró su segundo mes consecutivo de caída, a pesar de mantenerse en terreno positivo en lo que va del año. Los impuestos a la importación afectarán el índice hacia fin de año
En junio, la actividad industrial exhibió un contracción de 1,3% con respecto a mayo. Si bien se trató de la segunda baja al hilo, y mostró cierto parate en la producción sectorial hacia el cierre del segundo trimestre, en el primer semestre del 2023 la producción fabril acumuló un incremento de 0,5% con relación a diciembre del 2022. Es decir que, a pesar de las consecuencias de la sequía, la industria logró una leve mejora en lo que va del año. Incluso, al tomar la totalidad del segundo trimestre, se observó un crecimiento marginal de 1,1% contra los niveles del primer trimestre. Según analistas, cierta flexibilización en el acceso a importaciones productivas contribuyó a esta mejora, pero advirtieron que los nuevos impuestos para productos extranjeros podrán afectar a la actividad hacia fin de año.
Los datos de la variación interanual correspondientes a junio, difundidos por el Indec, fueron más alertadores: la actividad manufacturera cayó 2,3%, con la sequía como una de sus principales explicaciones. En adelante, a partir de los nuevos impuestos que encarecen a las importaciones, LCG pronosticó una nueva caída para el balance total del año.
En ese sentido, la consultora explicó: "Durante los primeros meses del 2023 la flexibilización del ingreso de importaciones permitió darle cierto impulso al sector, factor que no esperamos que se mantenga vigente hacia la segunda mitad del año".
Importaciones: impacto en la actividad industrial
El Gobierno decidió incrementar a partir de fines de julio los impuestos a las importaciones en 25% para servicios y 7% para bienes, con el propósito de acotar la pérdida de reservas. "Esperamos que las trabas a insumos y productos extranjeros se profundicen, lo cual afectará la operatividad de la industria. En resumen, proyectamos una caída en torno al 2,2% promedio anual para 2023", afirmó LCG.
De acuerdo al Índice de Producción Industrial (IPI) del Indec, la mayor incidencia negativa se registró este mes en el rubro de alimentos y bebidas, con una baja de 4,2% interanual, en lo que fue la principal explicación de la contracción industrial del mes. Según la consultora ACM, eso le quitó 1,1 puntos al índice general, especialmente impulsado por una reducción en la molienda de oleaginosas, producción de aceite y subproductos de soja y de girasol.
La sequía histórica también tuvo su impacto a nivel semestral en el capítulo de las sustancias y productos químicos, con una caída acumulada de 2,5% en comparación con el primer semestre del 2022, debido a que "la menor producción agrícola redujo la demanda de agroquímicos", según ACM. En cambio, se registró un crecimiento de 10% interanual en la producción de carne, ya que las condiciones climáticas y la falta de pasto provocaron un mayor envío de animales a faena.
El primer semestre de 2023 presentó algunas oscilaciones, con meses de alza seguidos de otros de baja. Arrancó con una suba de 0,7% en enero con relación a diciembre de 2022 y continuó en febrero con un derrumbe de 1,2%, mientras que el crecimiento de 3,5% en marzo logró recuperar lo perdido en las caídas anteriores. Sin embargo, el rebote no duró mucho: en abril la suba fue del 0,7%, pero mayo registró la segunda caída del año que fue de 1,6% y que se profundizó con los números de junio (1,3%).
Así, el índice de producción de marzo fue el que inclinó positivamente la balanza dentro de un semestre con tres meses de suba y tres meses de caídas, lo que facilitó que el segundo trimestre acumulara un crecimiento marginal de 1,1%. Al cierre del primer trimestre la industria sumaba 3% de crecimiento respecto de diciembre, pero a junio acumuló tan solo 0,5%
- Com.Ven.Var. %

