La actividad industrial durante mayo en Santa Fe -una de las provincias más fabriles del país y termómetro de la medida nacional- mostró un derrumbe del 16,3% interanual aunque a la vez sepultó a abril como el piso de la crisis que juntó la herencia recesiva del macrismo con el parate obligado de la cuarentena por la pandemia. En territorio santafesino la reactivación mostró una curva ascendente, incluso por encima del resto del país.

Así lo señaló el informe de Actualidad Industrial de FISFE: "El nivel de actividad en la industria manufacturera en la provincia de Santa Fe presentó en mayo de 2020 una disminución de -16,3% interanual, acumulando en cinco meses una contracción de -13,6% en relación al mismo lapso del año anterior".

Según la entidad abril, "la habilitación de actividades y la paulatina reactivación de las empresas explica la menor intensidad de la caída respecto a lo verificado en abril" y sostuvo que "en mayo, prácticamente todas las actividades fabriles incrementaron sus índices de producción respecto al mes anterior". "Similar situación prevaleció durante de junio. Desde la perspectiva de la producción industrial, Santa Fe presenta un menor impacto negativo del COVID-19 en relación a lo observado en el orden nacional", destacó FISFE.

Durante marzo, abril y mayo "más del 80% de las ramas de actividad industrial con desarrollo en la provincia de Santa Fe registraron menor nivel de producción en relación al mismo período del año anterior". Según la entidad, "el combate de la pandemia Covid-19 prolongó, profundizó y generalizó la fase recesiva por la que atraviesa la industria santafesina desde 2018".