La continuidad del conflicto de trabajadores de la salud en Neuquén, que tiene como manifetación los piquetes en la ruta que lleva al yacimiento Vaca Muerta, comenzó a preocupar a la industria petrolera que observa que la falta de una solución impacta en la producción de gas y petróleo y amenaza con provocar incumplimientos en la provisión.

Fuentes de la industria petrolera afirman que los cortes de ruta que llevan adelante los trabajadores autoconvocados de salud desde el día miércoles en el epicentro de Vaca Muerta, impacta directamente la producción de gas y petróleo, ya que las principales empresas productoras se encuentran en la zona afectada.

Desde que comenzaron los cortes más de 30 equipos tuvieron que parar su actividad de perforación o terminación de pozos, arrojando grandes pérdidas económicas, que aumentan a medida que pasan las horas. Además los trabajadores que se encuentran en los yacimientos no pudieron cumplir con su rotación y faltan insumos claves para continuar con la operación.

Todo esto repercute en el cumplimiento asumido por las operadoras petroleras con los cupos establecidos en el Plan Gas Ar que, además, profundiza la crítica situación del faltante de gas para el período invernal que se aproxima.

El origen del conflicto que afecta Vaca Muerta 

El conflicto se desató en la provincia con trabajadores de la salud hace más de 40 días, cuando grupos internos de la rama salud pública de la Asociación de Trabajadores de la Salud (ATE) desconocieron el acuerdo salarial al que había arribado el gremio con el Gobierno provincial.

La tensión escaló cuando manifestantes comenzaron a cortar rutas en el epicentro de Vaca Muerta, la semana pasada: el sábado último, el fiscal general José Gerez convocó a una mesa de diálogo, pero aún no se llegó a un acuerdo y continúan los bloqueos, según reflejó la agencia Noticias Argentinas.

En este marco, la Federación de Cámaras del Sector Energético del Neuquén (Fedece) sostuvo que el Estado "no puede ser un observador impávido" del conflicto. "El perjuicio que esa postura (los piquetes) provoca a todos los sectores de la sociedad y a la actividad económica en general, seguramente no es dimensionado por quienes lo llevan a cabo", se quejó la entidad empresarial.

Por su parte, el Sindicato de Petroleros Privados de la provincia también repudió los cortes, pero consideró que el reclamo salarial es legítimo, por lo cual pidió "diálogo" entre las partes. "Repudiamos la metodología del piquete como mecanismo de reclamo. Se trata de un hecho violento que transgrede todos los derechos colectivos e individuales de una sociedad", se quejó este gremio.

En ese sentido, expresó su "acompañamiento" al reclamo salarial de los trabajadores de la salud, pero advirtió: "No podemos tolerar esta situación, que provoca enfrentamientos exasperantes entre trabajadores".

También el Movimiento Popular Neuquino (MPN) cuestionó a los trabajadores de la salud y dijo que tienen una actitud "oportunista y desestabilizadora". El MPN emitió un documento ante la crisis de los hospitales: dijo que los trabajadores "autoconvocados" utilizan una "metodología que atenta contra las libertades individuales, sociales y contra el bien común".
"Existen límites, y a estos los marcan los consensos generales logrados en los cauces democráticos propios del Estado de Derecho", añadió la fuerza política neuquina.

El documento señaló que "se ha desatado un conflicto que excede lo salarial. Junto a sectores externos al sistema de salud, este grupo ha anarquizado el reclamo, entorpeciendo cualquier medio de diálogo posible, adoptando medidas, sin importar el daño que ello genera".