El desplome de la industria se agravó en abril y según las estimaciones privadas la caída superó el 25%. El dato oficial de producción manufacturera se publicará el 4 de junio pero la contracción, según las consultoras, empeoró y mucho respecto al deterioro de marzo. La profunda crisis que experimenta la economía deja un solo costado positivo aunque no festejable: la recesión generó un derrumbe en las importaciones de abril, lo que permitió una mejora en el saldo comercial y que brinda algo de oxígeno. El parate industrial lidera las explicaciones del fenómeno.

El dato de importaciones es oficial y fue publicado por el Indec. Mientras que las exportaciones cayeron 18,9%, las compras al exterior se derrumbaron 30,1%. Así, el superávit de bienes fue de USD1.411 millones. El dato se suma a otro que pisa fuerte en la agenda: los menores pagos de deuda que se realizarán este año, ya sea que se arregle, o no, con los acreedores. En ese sentido, en medio de un contexto de brutal caída de la producción, al menos el costado externo no impondrá mayores presiones este año.

Aunque también hubo baja de 19,7% en las importaciones para consumo, el derrumbe se explicó principalmente por la caída de la producción industrial y la menor inversión. Las mayores caídas correspondieron al rubro Máquinas, aparatos y materiales eléctricos y sus partes, por un total de USD517 millones. En total, las compras externas cayeron USD1.254 millones interanual. Las compras de bienes de capital cayeron USD237 millones, las de insumos USD204 millones y las de piezas y accesorios USD387 millones.

Así, por ahora, el frente externo le da algo de aire a la economía local, al aminorar las amenazas de un faltante de dólares. El saldo positivo del comercio en abril, de USD1.411 millones, no sólo implicó una entrada de divisas sino que superó en USD256 millones a la del mismo mes del 2019. En el primer cuatrimestre el superávit fue de USD4.720 millones. Una mejora de USD1.552 millones respecto al mismo período del 2019.

Tanto si ingresa de lleno en el default de la deuda con ley extranjera, como si arregla con los bonistas, al menos en 2020 no habrá pagos mayores pagos por deuda. Con el cepo cambiario conteniendo la fuga, y con superávit comercial creciente, los problemas aparecerán recién cuando haya una recuperación económica que haga rebotar a las importaciones. Eso podría coincidir con el reinicio de los pagos de deuda, que según las contraofertas de los bonistas arrancaría de a poco en 2021 e iría subiendo hasta rondar los USD2.000 millones en 2023.

De cualquier forma, los datos no permiten festejar. La caída de la producción industrial es extraordinaria y tiene tintes inéditos. Hoy  FIEL publicó su índice, que mostró una contracción de 25,6% interanual en abril. Empeoró 4% respecto a un marzo que ya había sido pésimo. La semana pasada Orlando Ferreres y Asociados registró una caída de 27% interanual y de 16,9% contra marzo, la peor desde 1993. Desde FIEL destacaron la profundidad de las bajas y también su duración y difusión en la mayoría de las ramas: "La presente recesión industrial resultará la más larga de los últimos 40 años. En el mes, se observaron caídas generalizadas a nivel de las ramas, y en algunos casos, producto del aislamiento social obligatorio, se dieron los mayores retrocesos mensuales en cuatro décadas para las cuales el IPI de FIEL releva estadísticas".

Las exportaciones también cayeron con fuerza durante abril, de la mano del carácter global de las cuarentenas. Registraron una contracción de 18,9% respecto al mismo mes del año pasado. Y de hecho, las ventas externas a dos de los tres principales socios comerciales del país sufrieron un derrumbe extraordinario: las destinadas a Brasil, que hasta el cierre del 2019 fue el principal socio comercial histórico, cayeron 57,3% y a Estados Unidos, que ostenta el tercer puesto, 25,3%. De esa forma, China desplazó del primer lugar al país vecino, tras un crecimiento interanual de 50,6%. 

Las que más sufrieron fueron las industriales. El Indec reseñó: "Las exportaciones en abril disminuyeron en USD1.008 millones respecto a igual mes de 2019 debido a la caída en cantidades de 13% y en precios de 6,7%. En términos desestacionalizados con relación a marzo de 2020, se redujeron 5,9%. La de manufacturas de origen industrial (MOI), combustibles y energía (CyE) y manufacturas de origen agropecuario (MOA) descendieron de manera interanual 58,3%, 33,9% y 2,7%, respectivamente; mientras que las de productos primarios (PP) aumentaron 10,8%".

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Mariano Cuparo Ortiz

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