El Índice de Precios al Consumidor ( IPC) de Estados Unidos registró un interanual del 8,3% en abril. La cifra, a pesar de un leve descenso de dos décimas respecto al índice de marzo (8,5%), continúa representando una de las más altas de los últimos 40 años. 

El número superó nuevamente las expectativas de los economistas, que habían previsto un IPC entre el 7,9 y 8,1%. Desde abril de 1981, durante la presidencia de Ronald Reagan, Estados Unidos no convivía con cifras tan elevadas de inflación.

Los especialistas coinciden en que una mayor presión en los precios podría desencadenar en otra suba de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal ( FED), la cual arrastra la mayor alza en veinte años y se encuentra en  0,75 y 1% luego de sus incrementos de marzo y mayo. 

Dato inflacionario en EE.UU: rubro por rubro

Los principales contribuyentes del dato inflacionario fueron el alojamiento (+5,1% anual), los alimentos, los pasajes de avión (+33,3%) y los autos cero kilómetro (+13,2%). Por su parte, el componente energético cayó 2,7% en abril respecto a su escalada del 11% en marzo, aunque en el acumulado anual el alza llega al 30,3%. 

Cambio porcentual de 12 meses, índice de precios al consumidor, abril 2022. Fuente: Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU.

La suba de precios de consumo se ubicó en 0,3% mensual, un porcentaje que no se registraba en más de medio año, pese a la continuidad del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania que impactó en los precios de los alimentos y la energía a nivel mundial. En el caso de los alimentos, los valores subieron 0,9% mensual y 9,4% interanual, lo que establece otro récord de cuarenta años anteriormente mencionado. 

La inflación núcleo, que excluye a los precios de los alimentos y la energía, registró un 6,2% anual. Según el presidente de la FED, Jerome Powell, están dispuestos a nuevos aumentos de medio punto en la tasa de referencia en los próximos meses de continuar esta dinámica inflacionaria. 

La meta histórica de inflación de la FED es del 2% anual. La continuidad de la guerra, las nuevas cuarentenas en China, la amplitud de los aumentos de precios en la economía y el crecimiento de los salarios firmes genera incertidumbre respecto a la moderación de la inflación en el futuro cercano.