IPC

La inflación de abril desacelera, pero aún faltan más aumentos de tarifas

La inflación de abril 2024 fue del 8,8%, mientras que la núcleo se desplomó a, 6,3%, su porcentaje más bajo desde enero 2023. Para mantener estos números, el Gobierno pateó aumentos en tarifas para los próximos meses y mantiene el crawling peg en un 2%

La inflación de abril siguió desacelerando y fue del 8,8%. Quedó así en niveles similares a los del 2023: el promedio entre enero y noviembre había sido de 8,6% mensual. El Gobierno celebró el resultado y puso la atención en la núcleo, que se ubicó en 6,3% y volvió a niveles que no se veían desde principios de 2023, aunque por arriba de lo que esperaban las consultoras. El mayor aumento estuvo en el rubro Vivienda (35%) debido a los incrementos en agua y gas. Mayo seguirá mostrando desaceleración y hacia adelante impactará la suba de las tarifas de energía, postergadas para junio. Se abre el interrogante respecto de la capacidad de mantener la baja cuando comience a recuperarse la actividad

El Indec difundió este martes el IPC de abril que volvió a posicionarse en un dígito después del 8,3% de octubre del año pasado. A nivel interanual la suba fue del 289,4% y del 65% para el acumulado 2024. Desde el arranque de la gestión de La Libertad Avanza y el salto del dólar oficial del 118% en diciembre, el incremento de precios alcanzó el 107%: casi completó el pass through de la devaluación

Para mayo, los economistas esperan que los precios profundicen la desaceleración y calcularon un alza en torno al 5% mensual, tal el caso de la consultora Equilibra. Se explicará en parte por la postergación del incremento de las tarifas energéticas y del impuesto a los combustibles líquidos. 

 

Respecto de las tarifas, el rubro Vivienda y EGA marcó una suba del 35,6%, casi 27 puntos por encima de la inflación general, de la mano del salto del 300% en gas y agua. La consultora LCG remarcó que "un tercio del IPC lo explicó el incremento de los precios regulados (18,4%)

La economista de Eco Go Rocío Bisang analizó: "Fue un mes donde se vio muy clara la tensión entre la corrección en las tarifas (que suponen un alivio en las cuentas fiscales por el menor peso de los subsidios) y el efecto de la recesión, con salarios reales que en los últimos meses experimentaron una caída muy fuerte, traccionando el consumo a la baja". Eco Go estimó para mayo un IPC de 4,6%, "explicado en parte por el freno en las subas en regulados y la baja en el precio de los prepagas". 

La inflación de abril desacelera, pero aún faltan más aumentos de tarifas
La suba de tarifas se postergó a junio 

Al respecto, LCG señaló que la clave de la desaceleración residió en el "desplome de la demanda": "El verdadero test para ver si entramos en un nuevo régimen de inflación más baja deberá hacerse con la actividad económica repuntando y los salarios recortando algo de la caída de los últimos tiempos". Desde diciembre a marzo, los salarios formales arrastraron una caída del 15,2% real

Otro punto importante tiene que ver con el ancla cambiaria y la decisión del equipo económico de mantener el deslizamiento del dólar oficial en el crawling del 2% mensual. A pesar de la baja, la inflación le sigue sacando ventaja. "La apuesta parece ser que la inflación caiga lo suficientemente rápido y se atenúe el ritmo de atraso. La estabilidad cambiaria podrá permanecer un par de meses más, si se decide mantener el cepo. Pero más adelante, con importaciones ya regularizadas, habrá nuevas presiones a una suba", advirtió LCG. 

El Gobierno festejó el IPC de abril 

Sin regulados ni estacionales, el Gobierno celebró el desplome de la inflación núcleo que tocó el 6,3%, su mínimo desde enero de 2023. "La fuerte desaceleración se sustenta en el programa económico implementado, cuyos pilares son el equilibrio fiscal, el saneamiento de la hoja de balance del BCRA y la implementación de medidas de desregulación y reducción de costos para el sector privado", sostuvo el Ministerio de Economía. 

El jefe de Gabinete, Nicolás Posse, destacó en el Informe 139 al Senado que "la corrección de precios relativos continuará durante los primeros dos trimestres del año 2024, para luego dar lugar a una reducción drástica de la tasa de inflación" y admitió que este proceso iniciado en diciembre "trajo aparejado una suba inicial de la tasa de inflación y una baja en el nivel de actividad económica". Así, en junio, ya sobre el final del mencionado trimestre, se esperan nuevos incrementos en tarifas, mientras que el dólar continuará planchado. 

En esa línea, Portfolio Personal de Inversiones (PPI) destacó que "era esperada una tendencia a la baja de la inflación tras la devaluación", pero advirtió que "la desinflación comienza a encontrar límites sin la implementación de un plan de estabilización". Y concluyó: "Comienza a imponerse el view de inflación inercial con un piso difícil de quebrar, por la indexación y la falta de coordinación de los agentes ante un esquema que carece de ancla nominal clara".

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