La letra chica del Presupuesto dejó dudas, pero el mercado celebró
Subieron los bonos y el riesgo país perforó los 1.400 puntos por primera vez desde fines de mayo. Entre analistas el proyecto tiene un sesgo demasiado optimista, tanto en la inflación, para la que espera un 1,2% mensual hasta fin de año y un 18% para todo el 2025; en la actividad, para la que proyecta un rebote del 5%; y en la demanda de importaciones
Si la presentación del Presupuesto 2025 fue un mensaje del presidente Javier Milei para los mercados, con la promesa de pagar en primer lugar los intereses de la deuda, este mensaje fue tomado con buenos ojos y el riesgo país cayó a su nivel más bajo desde fines de mayo: llegó a 1.359 puntos, un nivel todavía muy alto. Esto pese a que entre analistas destacaron las inconsistencias de las proyecciones macro del proyecto oficial: la inflación del 18,3% y el crecimiento del PBI del 5% lucen algo optimistas, mientras que la suba de las importaciones del 18,2% es demasiado leve para semejante rebote de la actividad.
En ese sentido, el Presupuesto planteó el mejor de los mundos, con suba del producto pero sin pagar los costos de la demanda cambiaria que eso implica.
Con todo, a los mercados les gustó el mensaje y eso se observó con una baja del riesgo país del 2,5%, lo que lo llevó hasta los 1.365 puntos. Desde el 1 de junio que el indicador elaborado por el JP Morgan, y que mide el diferencial de tasa que el mercado le pide al país respecto al instrumento de riesgo cero que es la deuda en dólares de Estados Unidos, no bajaba de los 1.400 puntos”.
Al mercado le alcanzó con la renovada promesa de alcanzar el equilibrio fiscal y “blindarlo” a futuro. Por lo demás, entre analistas destacaron algunas inconsistencias o excesos de optimismo que plantean que no está clara la hoja de ruta para cumplir lo prometido. “Milei propone al Congreso Nacional un proyecto de presupuesto nacional que consagra el déficit fiscal cero para 2025, pero no presenta un plan consistente y creíble sobre cómo lograrlo”, planteó Outlier.
La consultora detalló el respecto: “Se plantea una tasa de inflación del 104% para 2024. Dado el acumulado de 94,8% durante los primeros ocho meses, esto se traduce en una inflación promedio mensual inferior al 1,2% en el último cuatrimestre del año. Esta cifra parece, a priori, extremadamente optimista. La prevista para 2025 es del 18,3%, lo que se traduce en un 1,4% mensual. Por lo tanto, el proyecto parecería prever que la tasa de inflación acelere levemente en 2025 respecto al cierre de 2024, lo cual resulta contradictorio”.
Y agregó: “Las proyecciones de crecimiento no parecen consistentes con las del comercio exterior. Se proyecta una fuerte recuperación de la actividad económica en 2025 (5% real). Sin embargo, el saldo de bienes y servicios casi no se resiente, reduciéndose solo en USD1.000 millones, con valores exportados desacelerando e importaciones acelerando. Pero la aceleración de estas últimas parece demasiado baja, especialmente si se considera que se proyecta para 2025 una fuerte recuperación de la inversión”.
Coincidió en esto último el director de Planificación Productiva de Fundar, Daniel Schteingart: “Del presupuesto sale que Argentina en 2025 tendría un PBI más alto que en 2023, pero importaciones casi 10.000 millones menores. ¿Cómo se explica, más aún teniendo en cuenta la apertura comercial en curso? No tiene sentido”.
El director de Epyca, Martín Kalos, explicó: “Si el PBI crece 5% en 2025, las importaciones seguramente sean mayores que lo que está planteando el Gobierno. Y, además, si el crecimiento proyectado por el presupuesto está tan basado en un aumento de la inversión por el RIGI, tal como se plantea en el proyecto, entonces debería haber incluso más importaciones de lo habitual. Entonces hay una incongruencia importante acá en el presupuesto”.
- Com.Ven.Var. %

