En un contexto de aislamiento obligatorio que incluyó la apertura de ciertas actividades, la producción metalúrgica continúa con una fuerte contracción. En mayo, el sector presentó una caída de 32,8% interanual y el nivel de actividad acumula una disminución de 21,2% en los primeros cinco meses del año.

En este sentido, en mayo, el nivel de utilización de la capacidad instalada (UCI) se ubicó en torno al 39,1%. En lo que va de 2020, el porcentaje de UCI promedia en 42,2%, según datos del Departamento de Estudios Económicos de ADIMRA en base a relevamientos propios, al que accedió  BAE Negocios.

El nivel de UCI sufrió una caída de 23,5% con respecto a mayo de 2019. En tanto, el empleo durante mayo, se redujo 3,4% frente al mismo mes del año anterior. Mientras tanto, en el acumulado de los primeros cinco meses del año, la variación fue de -2,7% en comparación con el mismo período de 2019.

En mayo se observó una disminución en el porcentaje de empresas que redujeron el nivel de empleo: el 34% de los empresarios indicaron haber reducido su plantilla de personal en relación al mismo período del año anterior. Por otro lado, casi la mitad de los empresarios (49%) mantuvo su nivel de empleo de mayo de 2020 en relación a mayo de 2019.

En cuanto a las medidas de acción incurridas en el ámbito laboral, en mayo se registraron los siguientes datos: el 56% de los empresarios indicaron haber reducido las horas extras, mientras que un 38% señaló una reducción de la jornada laboral. Asimismo, la solicitud del Programa de Recuperación Productiva (REPRO) o el Procedimiento Preventivo de Crisis continúa en niveles altos. En este sentido, el 23% de las empresas afirmaron haber solicitado esas salidas.

En línea con el nivel general, las principales provincias que nuclean la actividad metalúrgica sufrieron fuertes contracciones. La provincia más afectada fue Buenos Aires (incluye CABA) con una caída de 49,7% interanual, seguida por Córdoba con una disminución de 48,9% en relación a mayo de 2019.

Maquinaria agrícola es el único segmento que creció con el 2,1%, mientras que autopartes, fundición y bienes de capital están entre otros subsectores más afectados. "Las dificultades por el avance del COVID-19 continúan impactando de manera negativa en la actividad metalúrgica. En un contexto de aislamiento obligatorio, que incluyó la apertura de ciertas actividades económica durante mayo, muchas de las empresas metalúrgicas aún permanecen inactivas. Luego de una fuerte caída de la actividad de 38,7% en abril, en mayo el impacto fue menor, explicado principalmente por la recuperación del sector de maquinaria agrícola", plantea el documento.