La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) proyecta que la recaudación tributaria del 2021 quede 4,6% por debajo de los niveles de 2019. Es, en ese sentido, bastante más pesimista que la del proyecto de Presupuesto 2021 que envió el Gobierno y que será tratado la semana que viene en Diputados. Para el Ejecutivo, el año que viene la recaudación va a recuperar todo lo perdido. La principal discrepancia de la OPC apunta a que el empleo recuperará más lento que lo que espera el Ministerio de Economía.

Para el proyecto de Presupuesto 2021, este año terminará con una contracción de la recaudación tributaria de 9% y el que viene traerá una recuperación de 9,7%. De esa forma, la recaudación terminaría prácticamente empatada con la del 2019, el último ejercicio previo a la pandemia, con una caída de apenas 0,2%. 

En cambio, para la OPC, la caída del 2020 será de 10%, mientras que la recuperación del 2021 sería bastante inferior a la esperada por el Gobierno: apenas de 6%. "Se desprende de las diferencias en las proyecciones que la OPC espera para 2021 una recuperación del empleo formal menos pronunciada que la que se deriva del proyecto de Presupuesto 2021", sostuvo el informe de la OPC.

Y es que la principal discrepancia aparece al observar la recaudación de los aportes y contribuciones a la seguridad social. Mientras que el Ejecutivo espera ingresos por $2.127.535 millones, la OPC los estima en $1.997.149 millones. Una diferencia de $130.386 millones. Mientras que el Gobierno espera una mejora real de 6,3% para la seguridad social, en base a un crecimiento de la cantidad de asalariados de 1,2%, la OPC proyecta una de apenas 3,2%.

En ese sentido, el informe destacó que entre las diferencias en torno a lo que recaudará la seguridad social, además de la timidez esperada para el salario real, una de las principales es la distinta elasticidad empleo-PBI proyectada por el Gobierno respecto a la esperada por la oficina técnica del Congreso. El informe detalló que el Presupuesto 2021 no explicitó números de trabajo formal no asalariado, es decir monotributistas y autónomos. En ese rubro ubicó la potencial diferencia de estimaciones acerca del rebote del empleo en la pospandemia.

Los otros tributos en los que se hallaron importantes diferencias fueron el IVA, por distintas estimaciones acerca de los niveles de formalidad; y Ganancias, por el impacto de la crisis 2020 en los balances de las empresas (se pagan en 2021 pero se cierran este año) y de la baja en la alícuota de 30% a 25%. Con todo, para la OPC el IVA recaudará $110.159 millones y Ganancias $110.051 millones menos que a lo que aspira el Ejecutivo.