La venta de combustibles de YPF comenzó a repuntar a partir de la mayor flexibilización de la cuarentena y del aumento del transporte privado, de acuerdo con datos oficiales.

Según la Dirección Nacional de Escenario y Planeamiento Estratégico de la Secretaría de Energía, la demanda de naftas ya se ubicaba en la primera semana de mayo casi en un 40% del nivel que mantenía en marzo, previo al inicio del aislamiento; en tanto que la de gasoil estaba por encima del 63%.

Las cifras reflejan un derrumbe en las ventas de ambos productos a partir del 20 de marzo. En ese entonces, la demanda de nafta apenas llegó al 16% de los litros consumidos cuando la economía funcionaba con normalidad.

Por su parte, el gasoil no sufrió un desplome tan profundo, ya que al utilizarse en actividades productivas, llegó a operar a un mínimo del 35% con respecto a comienzos de marzo.