La venta de insumos para la construcción registró en diciembre una mejora de 9,3% respecto de igual mes del año anterior, mientras que a lo largo de 2019 marcó una caída de 7,8%, según el índice Índice Construya (IC), que mide la evolución de los volúmenes comercializados en el sector.

El relevamiento mensual, realizado por el Grupo Construya -integrado por las empresas Loma Negra, FV Grifería, Cerámica Quilmes y Cefas El Milagro, entre otras- precisó que frente a noviembre pasado, las ventas de diciembre cayeron 15,6%.

La medición comprende a la venta de productos como ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua.

La caída de 7,8% registrada en 2019 se suma al retroceso de 7,0% que registró el sector en 2018, en un contexto de recesión general.

Cementeras a la baja

Los despachos totales de cemento (tanto al mercado interno como al exterior) sufrieron en diciembre una caída interanual de 9,1%, y en comparación con las cifras de noviembre mostraron un derrumbe de 15,9%, con lo cual el retroceso de todo el año fue de 6,1%.

El descenso de la actividad fue tal que la cámara sectorial se vio obligada a corregir a la baja sus pronósticos anteriores para 2019.

Hasta octubre la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP, que agrupa a las firmas Loma Negra, Holcim, Cementos Avellaneda y PCR ) proyectaba una baja interanual de 3,9% y en noviembre calculaba cerrar el ejercicio con una retracción mayor, de 5,3%, que aún así quedó por debajo de lo verificado.

Según la estadística difundida, las entregas del mes pasado totalizaron apenas 744.000 toneladas, con lo cual el acumulado desde enero sumó 11,1 millones, un volumen 9% inferior al de 2018.

La mala performance del sector cementero durante el año recién concluido se agudizó en el último bimestre, al punto que se registró un movimiento de 300.000 toneladas menos que lo proyectado hasta octubre.

De este modo, según surge de la estadística de la AFCP, la cifra anual fue una de las tres más bajas del último decenio (junto con las anotadas en 2010, 2012 y 2016).

Las empresas que integran la AFCP suman una capacidad instalada de 15,3 millones de toneladas, con lo que el potencial productivo desaprovechado es superior a un cuarto (27,4%).

Semanas atrás la entidad había advertido que la oferta cementera de 2019 “se ubicaría muy por debajo del récord establecido por la industria en 2015, con 12,2 millones de toneladas".

El sector atraviesa un extenso período recesivo iniciado en 2018, año en que los envíos decrecieron 1% en comparación con los de 2017, de acuerdo con el reporte de la AFCP.

Fuentes de la actividad vincularon la brecha negativa en los despachos con el freno en el ritmo de construcción de viviendas y la simultánea suspensión de obras públicas, tanto a nivel nacional como provinciales y municipales, a partir de las políticas de ajuste fiscal.

De haberse mantenido el nivel de producción de cemento de 2015, durante el último cuatrienio se hubieran entregado unas 3 millones de toneladas más, constataron los empresarios.