El Gobierno lanzó un mecanismo de compensación para amortiguar el incremento de las cuotas de los créditos hipotecarios UVA a partir de febrero, tras el fin del congelamiento que regía desde septiembre y que había decidido prorrogar hasta el 31 de enero el oficialismo.

El Banco Central acordó con el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación Argentina implementar un esquema de bonificación que distribuirá en un período de 12 meses el alza de 26% que debía imputarse en las cuotas a partir del mes que viene, producto de la inflación acumulada. Además, en ningún caso, la cuota podrá superar el 35% de los ingresos familiares.

La medida se basa en la lógica del "esfuerzo compartido" entre bancos y deudores, tal como había adelantado el propio presidente, Alberto Fernández, a principios de mes y en consonancia con el criterio establecido en la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva. Así, las entidades financieras aportarán un total de $1.411 millones durante el plazo de vigencia de este mecanismo de compensación.

Desde el BCRA explicaron que, tomando un crédito con una cuota de $12.000, el incremento del 26% previsto implicaría un salto a $ 15.100 en febrero, mientras que con este mecanismo de convergencia, la cuota subiría sólo a $12.600 (+5%).

Si se considera el crédito máximo al que accedieron los deudores UVA beneficiados por el congelamiento, con el aumento original del 26%, la cuota debería pasar de $24.300 en enero a $30.700 en febrero, pero con la nueva medida lanzada por el Gobierno el monto a pagar el próximo mes será de $25.700 (+6%).

El peso de los créditos hipotecarios UVA está concentrado en los bancos públicos. El costo del congelamiento ($690 millones desde setiembre 2019 a enero 2020) se financió utilizando los fondos del fideicomiso PROCREAR.

Según el relevamiento realizado por el BCRA, existen hoy un total de 105.000 deudores hipotecarios UVA, de los cuales 95.000 corresponden a préstamos de hasta 120.000 UVAS y para vivienda única.