El Comité de Bonistas de la provincia de Buenos Aires con sede en Nueva York emitió un comunicado con fuertes críticas a la estrategia oficial para la postergación de pagos de capital hasta mayo. El gobierno bonaerense pidió retrasar la amortización del bono BP21 por US$250 millones, que vence este 26 de enero para el 1 de mayo, pero aseguró el pago por US$27 millones en concepto de intereses.

El organismo integrado por acreedores del mayor distrito subsoberano de la Argentina dijo haber "tomado nota" de los desafíos de la solicitud de consentimiento expresada por la gestión de Axel Kicillof.

En esa línea, el Comité Directivo de acreedores externos sugirió que todos los acreedores evalúen el pedido oficial y cualquier propuesta posterior de la provincia, mientras que consideró que el gobierno bonaerense elevó la solicitud de consentimiento en un "plazo muy corto" sin el beneficio de un proceso de identificación de tenedores de bonos, mientras que pidieron un plan consistente para el tratamiento de la deuda, no solo por el BP21.

"El Comité Directivo señala que la Provincia ha llevado a cabo la solicitud de consentimiento bajo un truncamiento plazo, sin el beneficio de un proceso formal de identificación de tenedores de bonos, y en ausencia de un plan integral de la deuda de la Provincia", explica el comunicado.

Sin embargo, el Comité Directivo de los bonistas comunicó que "sigue preparado para entablar negociaciones de buena fe con la provincia sobre la base de un plan económico sólido e integral" que de certidumbre sobre los pagos.

El ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, afirmó ayer en conferencia de prensa que la estrategia bonaerense está coordinada con la Casa Rosada, por lo que el objetivo es que el Gobierno nacional sea quien lidere la reestructuración para que luego se adecúen las provincias.

Además, el titular de la cartera económica negó un posible rescate nacional, lo que supondría un posible default de la deuda en la PBA, que se formalizaría el 10 de febrero e impactaría de lleno en la reestructuración de la deuda a escala nacional.

Guzmán, quien coordina toda la estrategia de negociación, les pidió "buena fe" a los acreedores, aunque lanzó una advertencia. Dijo que, si los tenedores del BP21 se endurecen y empujan a Buenos Aires al default, el resultado "será más ruinoso para todos".

Por último, recalcó que la propuesta de Kicillof contempla sostener los pagos de intereses, como los US$27 millones que deberá desembolsar el próximo domingo.