En el último trimestre del 2020, los hogares pertenecientes al decil de mayores ingresos ganaron 21 veces más que aquellos pertenecientes al decir más pobre. La desigualdad se mantuvo así en máximos históricos para los últimos cinco años, aunque cabe destacar que fue menor al pico pandémico, cuando llegó a niveles extraordinarios. El Índice Gini también dio una señal positiva, ya que cayó levemente respecto al cierre del 2019 y mucho respecto a lo peor de la cuarentena.

Los números fueron publicados por el Indec a través del informe Evolución de la distribución del ingreso, con datos del cuarto trimestre del 2020, recogidos a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). 

El Índice Gini había sido de 0,439 en el cuarto trimestre del 2019. Luego hizo pico en el segundo trimestre del 2020, cuando llegó a 0,451 y finalmente comenzó a caer hacia el tercer trimestre del 2020 y llegó a 0,435 en el cuarto trimestre. Cabe recordar que el Gini expresa una mejora distributiva cuando se acerca a cero (límite en el que todas las personas perciben el mismo ingreso) y un empeoramiento cuando llega a uno (extremo en el que todas las personas perciben un ingreso nulo y un solo individuo se queda con todo el PBI).