Aunque todavía mostraron una fuerte suba, los precios mayoristas desaceleraron el ritmo de los incrementos durante marzo. Así, los costos empresarios aumentaron 3,9% durante el mes pasado, luego de subas de 5,6% y 6,1% durante enero y febrero. Fue la primera vez en el año en la que quedaron por debajo de la dinámica de precios al consumidor, lo que tiene potencial de implicar un alivio parcial para las presiones inflacionarias.

Los datos fueron publicados por el Indec a través del informe Sistema de Índices de Precios Mayoristas (SIPM), que contiene al ndice de precios internos al por mayor (IPIM), cuya suba en lo que va del año fue de 16,3%, todavía por encima del 13% del IPC que publica el mismo Indec. Lo mismo se observa en la interanual: mientas que los precios al consumidor subieron 42,6%, los mayoristas saltaron 52%. 

Esas diferencias marcan cierto potencial de alimentar las presiones inflacionarias, ya que la canasta que mide el IPIM incluye principalmente bienes transables que forman parte de los insumos productivos de las empresas. Al aumentar sus costos, y lograr trasladarlo a precios solo parcialmente, cabe esperar que esas diferencias se vayan achicando con mayores incrementos en el IPC. 

Los que más traccionaron en marzo fueron las sustancias y productos químicos, con una suba de 5,2%; los productos refinados del petróleo, de la mano de los saltos en los precios de los combustibles, con un incremento de 5,3%; y los importados, con un aumento de 5%.