El 71% de las industrias Pymes presentaron complicaciones en el último mes y medio para conseguir su insumo principal u otros secundarios, según relevó un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa ( CAME) del que participaron  278 empresas del sector. 

El 57% tiene actualmente dificultades para obtener sumo principal o directamente no lo consiguen y el resto no puede acceder a otros elementos que son necesarios para completar su producción 

Acorde a CAME, esto tiene como consecuencia "demoras en las fábricas, incumplimento de entregasimposibilidad de ventas, y empeoramiento de la situación financiera de la empresa".

Entre las respuestas más repetidas aparecen: chapa, aluminio, hierro, polietileno, acero, cemento, tela, papel, plástico, cuero, y, por lo tanto, todos los productos derivados de esos insumos. 

La entidad consideró que estos inconvenientes se vieron profundizados por tres motivos entre los que remarcaron las "expectativas de devaluación", los "controles a las importaciones" en insumos que el país no fabrica o su fabricación es insuficiente y son necesarios para completar el proceso productivo; y las deudas con proveedores e instituciones públicas.

"Las expectativas de devaluación llevan a que los grandes formadores de precios no vendan los insumos y materias primas especulando con un aumento del dólar, que los vendan a un dólar más caros al oficial, o que sólo lo hagan a las empresas más grandes. También están pidiendo pagos por anticipado de contado en dólares y tardando hasta dos meses en entregar", reseñó el informe de CAME

Insumos que escasean 

El estudio puntualizó que en la industria metalmecánica escasean el hierro, acero, aluminio, chapas, alambres y clavos; y lo que más padecen es la demora en los tiempos de entrega que llegaron hasta los 60 días de retraso. Según los industriales consultados por CAME, eso se debe a que los proveedores "especulan con el tipo de cambio". 

Un contexto similar atravisan las petroquímicas que tienen problemas para conseguir etileno y desde mayo que no pueden producir. 

En plásticos, como consecuencia de la falta de polipropileno, se vieron afectadas la producción de juguetes y artículos para el hogar que usan a este derivado del petróleo como su principal insumo. Solo el 60% es abastecido por el mercado interno. El resto se importa y las restricciones les demora los tiempos de entrega. Lo que se está entregando muy bien, es el plástico recuperado.

En el rubro textil, CAME destacó que hay menos variedad de calidad y colores de telas porque el hilo es un material "difícil de conseguir".

En cemento, la principal queja es la demora en la producción y los cambios permanentes en los importes, que provoca "roses con los clientes".

Las subas de precios en madera y muebles sumado a la dolarización del poliéster con un cambio superior al oficial, hicieron que la producción de sillones y sillas se vea perjudicada. "Lo mismo con la tornillería que se importa de Brasil donde no se están aprobando las licencias, o de los herrajes que también son del exterior", señaló enl informe de CAME.

¿Cómo impacta el desabastecimiento en el proceso productivo?

El informe de CAME reveló que al 68,2% de las empresas afectadas, el principal impacto se refleja en sus ventas, porque no pueden cumplir con los tiempos, no pueden cotizar, o no tienen productos para vender. 

El 32,1% no logró cumplir con los tiempos de entrega; el 21,8% no consigue "programar pedidos" y el 14,3%  directamente no puede fabricar el producto. 

Según ese estudio, estos porcentajes repercuten directamente en la situación financiera de la industria ya que el 17% del sector se "está deteriorando" por ese motivo.